viernes, noviembre 24, 2006

El síndrome del cumpleañero

En estos días los valores de mi biorritmo, sobre todo el emocional, han estado bajos o, simplemente, estoy pasando por una etapa propia del “síndrome del cumpleañero”. Buscando un escudo que permitiera evadirme y no hallarme pensé en la TV, no sólo en las series que he comentado si no en otras nuevas de esta temporada. Incluso llegué a crear a un personaje para un cuento que tuviera lo que siento en medio de otras exageraciones para que no se notara que era yo. Los apuntes de ese personaje dicen:

El burocratizado Ramón / vida llena de ausencias / lazos lejanos / el sonido del televisor forma parte del silencio, como el crujido de la madera de su casa; el tic-tac del reloj / una soledad indiferente que ocupa parte de su cama, que lo acompaña en sus desayunos / una vida armada en la rutina del trabajo / una rutina estricta que sigue como alma en pena.
Una burocracia tan marcada en la vida de Ramón que hace que perciba toda interacción social como un acto burocrático.

Pensaba en un personaje cincuentón parecido a Pereira de Tabucchi (que se descubre a si mismo por el encargo a un joven de preparar obituarios de escritores). Ramón no lo lograría, es algo difícil cuando todo contacto humano se lleva a cabo por papeleos (formularios, memos) y llamadas telefónicas (de peersonas que nunca o hace mucho que no ve sus caras).

En estos días me he sentido solo y me cuesta hablar de ello, es como si metiera el dedo en una herida y la agrandara (lo percibo en mis ojos, en mi respiración). Extraño a mi Pareja y a mi Hijo. Los necesito para sentirme vivo y parte de algo más importante.
Esto también me hizo recordar otras cosas en estos días. En el cuento “Hormiga electrtica” de Philip K. Dick. Me vi insustancial como si fuera un personaje de apoyo de otro. Quizá porque mi carné de identidad venció justo el día me cumpleaños. Un documento que en mi adolescencia causaba extrañas sensaciones: en ocasiones dudaba que fuera yo el que estaba allí, nombrado allí; en otras, buscaba confirmación de ser yo. De ser parte de algo. En aquella época Radiohead decía “I don't belong here...”. Ahora un banco necesita esa prueba de mi existencia para cambiarme un cheque.
Una prueba de existencia que logro estando con mi Amada-Pareja y mi Hijo. Sus vidas me tocan y yo ellos y sé que existo y que causo un efecto en quienes quiero.

1 comentario:

Xavier dijo...

Victor, estare en Chile desde 9 hasta el 16 de marzo, me gustaria verte si es posible. enviame un mail a xavier.cruz@gmail.com UN abrazo