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jueves, julio 02, 2020

Día 97 de Cuarentena Total.

Hoy por fin bajaron los contagios, nos contaban de manera alegre en el Matinal Covid, ese programa que es ahora el Reporte o Conteo de las mañanas del Ministerio de Salud.
Aunque para llegar a eso hubo que hacer muchos menos testeos. Es la cifra más baja en testeos en los últimos 46 días.
Por otro lado sigue el interés por imponer lo de "Leve mejoría" debe ser para dar a entender que "ya estamos saliendo y que se dejen de pedir ayuda al estado". Y así seguir dilatando la entrega de ayudas o negándose a darlas.
Así que no se engañen y sigan cuidándose para evitar contagiarse.
Con todo el actual ministro sigue la senda del anterior y parece que no hay planes de controlar los contagios.  Tratan de hacer creer que todo se resuelve con más ventiladores disponibles para uso en el hospital, pero sin explicitar el cómo se llega a decidir su uso.

martes, octubre 31, 2006

Personas solitarias / Cuando falla la telefonía

Recuerdo haber visto en un programa del MTV la casa de Moby, lo recuerdo ahora mientras escuchó su tema 18. Recuerdo que mostró una habitación con un tragaluz en todo su techo, desde donde se veían los edificios inmensos que lo rodeaban (en aquella época estaba el WTC), dijo que a veces componía allí. Y este tema 18 me da la impresión que allí lo hizo, lo veo de noche con un órgano electrónico tocando a los únicos testigos a esa hora, a centenares de cuadros iluminados que señalan vida. Los cuartos, oficinas con gentes allí. Personas solitarias, que no sabemos quienes son ni que hacen, son una cara borrosa entre la multitud, pero en la noche forman un universo iluminado, una presencia más certera aun cuando no sepamos que hay en su interior.

Se acabó el tema 18, se acabó este tema ahora sigo con otro.

Es increíble lo que hace la comunicación, debo decir: "Sí, la telefonía nos acerca. Tiene razón la publicidad". Lo he notado en estos días en que el teléfono de la casa de mi Pareja (en rigor, de mis suegros) no funciona. Un desperfecto que tiene a todo el sector afectado, pero lo demás no me importan. Me importa mi Pareja y mi Hijo. El celular no permite una conversación fluida y larga. Larga como aquella que teníamos con mi Pareja por la línea residencial, ese con un buen plan para que saliera casi nada. Ese plan que permitía que habláramos todos los días en conversaciones que contenían de todo (importante e intrascendente) y que nos permitía sentirnos cerca, muy cerca.

Ahora las pequeñas conversaciones que tenemos resultan ser una minúscula dosis para calmar el corazón y a esa voz que dice que pueden estar mal. Una pequeña dosis que permite equilibrar el balance del estado anímico. Que saca una sonrisa (y no la carcajada).

Una sonrisa: Ellos están bien.

Una brevedad que me obliga a ser lo más convincente que pueda al decir "Que los amo y los extraño".

Es cierto, tengo una simbiosis con ellos y la falta de comunicación deja al descubierto sus ausencias y lejanía. Por breves segundos trató de capturar todas las palabras, la voz, sus entonaciones para dejarlas en mi corazón, como combustible que me ayude a seguir.

¡Vamos, Telefonica! ¿Acaso no saben lo que provocan?