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jueves, junio 04, 2020

Posibilidades oscuras (//cuento)

Pensaba en el miedo que nos acompaña estos días y recordé esta especie de cuento que nació por una conversación que tuve. Lo dejo por acá:


Posibilidades oscuras.

                xVicR    

El libro hablaba del terror en lo cotidiano, fue un regalo y la primera vez que lo vio tuvo un cosquilleo extraño. Pasaron varios días y solo había leído la contratapa una vez, luego lo dejó en el velador debajo de otro libro más inocuo.

Le pasó que al leerlo, sus miedos que se le presentaban en su rutina diaria bullieron en su cabeza, descomponiendo su cuerpo luego de un escalofrío que subió por su espalda. 

Posibilidades oscuras, les llamaba. Sabía lo que podía ocurrir si al entrar en la bañera para tomarse una ducha se resbalaba y su cabeza desprotegida iba directo a... o que al cruzar la calle, una distracción y... o ser víctima de un robo violento, un ladrón podía ver su billetera y que para quitársela podía... 

Posibilidades que se completaban de la peor manera. 

La contratapa hablaba de los terrores que habitaban ocultos en lo cotidiano y no quería agregar algo más a su vida…

En realidad, no quería despertar el recuerdo de esas fétidas criaturas que su abuela le contaba que vivían en lugares oscuros y húmedos odiando al sol y a la especie humana que los sacó de los bosques, esperando un descuido nuestro para vengarse. Historias que en ciertas noches que se despertaba por sonidos que no podía identificar, la voz de su abuela, que le llegaba como un recuerdo, le decía que eran esas criaturas monstruosas. 

No, no quería agregar nada más de pesar a su vida y el libro se fue quedando en el velador debajo de otros libros, con el tiempo se fue a una caja de cartón que puso en un rincón de su closet. Un rincón oscuro y húmedo que le quitó espacio a...

(Su abuela completaría esa frase una noche cercana.)


[CC/sa-by-nc]

sábado, julio 16, 2011

El sótano de juegos

Buenas días, Buenas tardes, Buenas noches... ¡¡Señoras y señores... con ustedes el cuento que no sacó ningún lugar en el concurso de La Gangsterera: I° Certamen Internacional de microrelatos...!!
Sip. En aquella ocasión el cuento debía presentarlo en menos de dos días y tener, contradictoriamente, una reducida extensión máxima; eso más una imagen en mi cabeza de un hombre caído sobre una escalera, una luz que solo parece iluminarlo a él... todo lo demás era negro como una gran viñeta de Frank Miller. Miré en detalle al sujeto y apareció su historia. Acá la tienen con unos puntos, tildes y cambios en un par de palabras que no vi antes de presionar "Enviar".
Que lo disfruten.

El sótano de juegos

Se derrumbó al inicio de la escalera. Acababa de cerrar la puerta y encender la luz cuya ampolleta sucia daba una iluminación enferma. Le dolía el hombro. Se palpó la herida de bala lamentándose:
-¡Me descubrió! Me descubrió ese perro loco... está rabioso ese perro... argh... Me disparó sin
dejarme dar explicaciones... Tenía una buena historia inventada -terminó diciendo en un susurro al ver como de la herida salía un chorrito de sangre que le seguía empapando la camisa y le bajaba por los pantalones.-. Ojalá que Perla haya seguido mi consejo y esté fuera de casa eso nos dará tiempo. Ahora solo debo esperar un rato para salir... ni se imaginan que he salido por una puerta y vuelto por otra...
Metió la mano en uno de los bolsillos y sujetó feliz una llave. Planeaba entrar a la oficina del jefe
y registrar su caja fuerte. Si no lo hacía ese día no tendría nunca la posibilidad de hacerlo. "Ellos deben andar buscándome lejos de aquí... Necesito taponear esta herida... antes de seguir. Aquí en este sótano debe haber algo". Miró hacía abajo y sólo estaban iluminados los escalones, el sótano estaba totalmente oscuro y recién ahí percibió el ronroneo de las máquinas y el olor a podredumbre. Llevaba dos meses trabajando allí y nunca lo visitó antes. Entró a trabajar para la Mole por el dato que le dio Perla, que trabajaba de garzona, indicándole que necesitaban un contable. Cuando entró le bastó una semana para darse cuenta que hacían lavado de dinero en el restaurante e inmediatamente se decidió quitarle todas las semanas una cantidad de dinero. Hoy día la Mole lo enfrentó y sin más le dio un tiró diciendo:
-¡Nadie juega conmigo! Y yo que te encontraba inteligente y eficiente.
Luego le pidió al Piojo que se lo llevará, en las escaleras que comunicaban con el segundo piso se soltó y arrancó.
Ahora se puso en pie y tuvo un vahído. Se sujetó con fuerza en la baranda y bajó con calma sintiendo una punzada de dolor a cada paso. Tenía un zumbido en los oídos, le molestaba el ruido y el apestoso olor. Al llegar abajo se afirmó del pilar y encendió la luz. A un lado había seis congeladores, uno de ellos apagado, en el otro lado dos sillas de madera muy resistentes tenían sangre seca. El hedor hizo que fuera a ver el congelador apagado.
Se asustó.
Allí encontró un cadáver mutilado. Comprendió lo que pasaba y fue a las escaleras. La cabeza le daba vueltas, subió cuatro escalones y cayó inconsciente.
Al despertar se descubrió amarrado en una silla. Frente a él estaba la Mole riéndose y en la otra silla amordazada y aterrada se encontraba Perla.
La Mole habló:
-Siempre dije que eras eficiente, solito viniste a mi sótano de juegos. Ya conoces a nuestro
amigo del congelador. Te dije “nadie juega conmigo”. Ahora verás como juego yo -y la cara que tenía al momento de decirlo hizo que el contable deseara estar muerto.-

---
Y aunque no obtuve nada, les dejo el enlace de La Gansterera:
http://www.lagangsterera.com/

sábado, junio 18, 2011

Previo a Desconexión cap. I

Después de mucho tiempo vuelvo a escribir aquí para contar que la siguiente entrada es el primer capítulo de una novela corta, en desarrollo, un working-progress on the web, del que quería haber creado un foro en particular para que los usuarios contaran historias paralelas a mis sucesos y para tal efecto usaran como margenes de la historia este primer capítulo. Sin embargo, para que no quedara sobrecargado hay detalles que no describo en profundidad y que haré en su momento. Si desean saber más detalles escríbanme.
Sobre esta historia comenté en su momento en las lsista de correo de Comunidad de Ciencia Ficción y Godmakers, y de este último lugar es gracias a Xavier vuelvo a ella, él me devolvió la idea y me pidió que la retomara.

martes, agosto 25, 2009

Para una historia de horror

Abro los ojos y solo hay oscuridad. Estoy acostado en una cama que al palpar siento que es de espuma húmeda. En la habitación hay un olor infame...
"¿Comida descompuesta?"
...Pregunta mi mente tratando de defenderme. Pero sé que es el olor de la carne en estado de putrefacción. Me doy vuelta para vomitar y encuentro la pared. Pringosa.
"¿Sangre?"
Mi mente ya no puede defenderme y de seguro tiene la idea correcta. No tengo un buen escenario posible.
"¿Cómo llegué aquí?"

lunes, agosto 17, 2009

Desde el tintero

En la entrada anterior no puse links de cuentos de DFW, de los que en inglés se pueden encontrar varios y en español sólo extractos (me refiero a la web), acá va uno que encontré llamado "En lo alto para siempre".
A Wallace lo considero un autor minimalista que sabe como sacarle provecho a una escena, describirla completa y provocar sensaciones. Sin olvidar su uso envidiable del lenguaje.

domingo, agosto 16, 2009

DFW está muerto

En la entrada anterior mencionaba que leí el libro "Lunar Park", en ese período escuché en la radio que recomendaban un libro titulado "Entrevista con hombres repulsivos" y "Hablemos de langostas" a propósito de la muerte de su autor... Y quedé sorprendido, no creí que David Foster Wallace hubiese muerto si era tan joven. Llegué a confirmar en la web y sí estaba muerto, él se había matado, esto fue en septiembre del año pasado. Lamenté su muerte, no lo conocía mucho sólo había leído "Algo supuestamente divertido que no volveré a hacer" y su ironía y estilo (luego supe que era su estilo) de hacer crecer la historia con las notas al pie, me había gustado. Llegué a pensar que era un juego que Julio Cortázar hubiese elogiado. Mirando los obituarios hechos por amateur que encontré en diferentes blogs, fueron ampliando poco a poco datos de su obra que yo desconocía, como que su novela "La broma infinita" fue considerada como una de las mejores 100 novelas norteamericanas después de 1923, de que el mismo defendió (no se en que medios) a Carver y Cortázar... y que no tenía muy buenas palabras a Bret Easton Ellis, eran de la misma generación y considerba que Bret se estaba encasillando y perdiendo. Fue tanto el impacto que me provocó su muerte que escribí en mi cuaderno una pequeña historia para homenajearlo y despedirlo. Aquí la tienen.



DFW is Dead! (1)

Él con su nombre completo era un escritor famoso, ampliamente reconocido y alabado. Él como David, simplemente David, era un artesano cuyas creaciones, esos pequeños hijos creativos literarios, alababan y de paso lo alagaban a él, lo que hacía era crearle la sensación que tenía un traje muy grande que le incomodaba usar, porque no sabía como llenarlo, preguntándose que se esperaba de él cuando no era David Foster Wallace, cuando dejaba de ser esas tres palabras señaladoras de autoría. ¿Ser la voz de una generación? Él era un artista, un escritor, sólo ponía las cosas al descubierto, la voz era de los lectores (2), los aplausos se lo debían llevar ellos mismos. Pero un comentario así podía quitar validez a su obra y con ella la atención y cuando se es joven la atención se necesita, se busca porque eso permite la supervivencia entre el mar de creativos. Por ende, la opinión aquella sobre su propia obra se omite y se deja ensalzar, se acepta transformarse en un ser semi-mítico (3), un hombre en constante conexión con musas inspiradoras y reveladoras, cuando únicamente había que tener tiempo de mirar las cosas y eventos con perspectivas y escribirlas. Entonces sólo queda transformarse en un personaje más y vivirlo cada día.


¿Y qué sucede cuándo no se puede seguir representando el personaje? ¿Cuándo ya no se quiere la atención? ¿Cuándo ya no se quiere ser la voz de ninguna generación? ¿Cuándo el traje molesta e impide ser artista?


¿Y cuándo se piensa que la atención que se recibe bloquea la atención a lo que "importa"? (4)

¿Cómo fueron esos días finales de David Foster Wallace?


Tal vez (5) estaba exhausto, llevaba semanas cansado moviéndose como un poseído entre lugares y horarios rigurosamente señalados en su gorda agenda, de diseño día-por-página donde al azar asomaban pequeños post-it, el recordatorio del recordatorio, con horarios difíciles de cumplir, cito como ejemplo las sesiones de escritura matinal, se redujeron a tres horas para calzar las obligaciones siguientes, pero quien que es más fácil escribir en la mañana es porque es un ocioso que puede descansar completamente y su mente está allí frente la hoja en blanco y no extrañando las sabanas. Y esa tres horas, a pesar de las llamadas insistentes, aunque controladas, del editor (6) por trabajos sin terminar, debería reducirse, lo demostraba el inicio de clases en ese septiembre y las peticiones de distintas universidades. Situaciones que lo comenzaban a poner en stres.


Y David sabía que no sacaba nada con lamentarse, había personas en situaciones peores. Bastaba con ver que ocurría más allá de uno, por ejemplo en un pulcro paseo mirando las noticias en la televisión, y para no encontrarse con los desempleados en aumento, ni los accidentes ni asaltos cercanos (porque no dejan dormir y al otro día hay que moverse por esos mismos lugares), se podía hacer un recorrido por lo que ocurría en otros países, también la mirada pulcra de los noticieros, allí veríamos la foto de otro soldado muerto en Irak, la foto inmaculada, aquella con el traje oficial y él casi sonriendo; Y nuestro trabajo sería pensar en que tan despedazado quedó, en que pensarían sus familias, cuantas vidas alcanzó a eliminar, en cuantas vidas de inocentes, ojalá con tiros erráticos, alcanzó a matar. Y en los noticieros también vio los preparativos a la(s) ceremonia(s) por los muertos en las Torres Gemelas. Esas muertes de inocentes que día a día en Irak se trataba de igualar... No, tal vez sólo eran pequeños y constantes errores. Para David todas esas posibles historias comenzaban a existir, pero eran horrores que lo dejaban sin voz.

Karen, su esposa (7), le recordó al inicio de esa semana de la visita a sus padres y le preguntó si quería acompañarla. David, aun cuando no le gustó la respuesta, le dijo que no podía porque estaba atrasado y quería tener algo para calmar la ansiedad de los editores.


-¿Me quedo contigo, mejor?

-No, querida, ve. Tu padre debe tener una ruta de paseo (8), y de seguro compró la indumentaria que tu necesitas. Y tu madre querrá hablar contigo de los nietos que aún no les damos.


-Ella sabe de mis proyectos, los comparte... pero, bueno no pierde la esperanza... -Se rió- Me acuerdo de la sutileza con la que quiso poner el tema la última vez. Te echaran de menos, pero yo soy la que te va extrañar más -dijo dándole un abrazo y poniendo un beso en los labios de David. Y él quedó mudo y solo pudo devolver el beso.

Por su mente pasó la súbita idea de terminar todo. Estaría solo por tres días y podría poner el punto final. Ya era demasiado todo. El dolor era insoportable. David tenía un dolor en el alma y estaba cansado de fingir sonrisas, y de mostrarse como esperaban que fuera.

La visita de Karen a sus padres mostraba que ese amor que ellos sentían por su esposa todavía estaba allí existiendo y que no le abandonarían. En cambio por el amor que él sentía sabía que poco a poco terminaría siendo una carga para ella y que obstaculizaría cada proyecto que ella tuviera. Sabía quería ser madre luego que terminara sus proyectos familiares, pero él no se sentía buena persona y que eso afectaría su rol de padre. Nunca podría cumplir bien ese rol.


Cuando estuvo frente a la página en blanco ese día comenzó a pensar en como terminar la historia de su vida, preguntándose como acabaría con ella. Por mucho tiempo lo había pensado y pensaba que lo mejor era desaparecer, desvanecerse sin dejar rastros, pero no sabía como lograrlo.


-¿Cómo se logra la auto combustión espontánea? (9)


Pero seguir pensando en eso era postergar lo inevitable. Aun cuando le molestara el tema del esfínter (10).
Durante los siguiente días reunió lo materiales y el valor, aunque esto era ensimismamiento producto de una decisión tan fuerte.

Así cuando se despidió de Karen al mediodía del jueves (11) comenzó a seguir lo que había ideado para terminar con su vida.

A las dos horas se decidió por ir a una ferretería en el centro de la ciudad, fue a una donde la arquitectura inmensa albergaba pasillos y pasillos con variedades de diversos artículos repetidos en tamaños, medidas y colores, incluso las cuerdas que es lo que él buscaba.


-¿Necesita ayuda, señor? -le pregunto solicita una muchacha joven, prácticamente una niña, que lucía una sonrisa amplia, y lo más seguro falsa por ser ensayada.


- No. Sólo busco una cuerda...
-¿Para que lo quiere? "Para matarme", pensó en responder... "Para matarme, Sasha". Ese era el que figuraba en la plaquita que ella llevaba.

-Para decidir debe saber el propósito -añadió Sasha. -Para... atar un animal moribundo... atar mi san bernardo en el jardín, está moribundo. Un accidente le dejo una herida abierta... está putrefacta, gangrena. Se va a morir. Los gusanos se lo están comiendo vivo.

Sasha puso una cara de asco y le sugirió, ya con el rostro pálido, una en especial. Se disculpó y se fue descompuesta, tapándose la boca. David eligió otra más gruesa (12), blanca y pintas rojas.


Llegó a su casa y otras dos horas pasaron mientras se decidía a colgar la cuerda (13). El teléfono sonó en tres ocasiones y el contestador grabó los mensajes que él escuchó con indiferencia. El primero y el último eran de la universidad preguntando qué le había sucedido, por qué no fue durante la tarde. La segunda llamada era del editor.


David se decidió por colgarla en el baño. Antes miró la sala de estar donde en una fiesta años atrás , uno de sus alumnos, una promesa que aun lo seguía siendo, se balanceó en la lámpara. Prueba que resistía su peso, pero se decidió por el baño lugar de limpieza y en el que dejábamos nuestros desechos.


Antes de quitarse la vida defecó en el baño y se dio un baño rápido con agua tibia en la ducha, no quería estar sucio ya era suficiente con el esfínter al que esperaba reducir su presencia. Mientras el agua tibia relajaba su cuerpo recordó los años que llevó a cuestas a depresión, la casi mitad de su vida que recibió medicación contra ella, convirtiéndose en un animal adiestrado que respondía al látigo hecho píldoras. Píldoras para relajar, para dormir, píldoras para desperezarse, para prestar atención (píldoras que anulaban tu virilidad y píldoras que las recuperaban), píldoras para controlar el apetito, píldoras... todo era píldoras. Todo. Y aquella vida que no soportabas dejaba de estar allí, porque tú tampoco estabas allí. El mundo aterrador desparecía, todo desaparecía a esa falta de sensibilidad que obtenías; El mundo aterrador no se convertía en acogedor, gracias a las píldoras ya no había mundo.


Cuando regresó al baño vistiendo su traje que usaba para los eventos a los que era invitado y llevando una silla, pensó en que el mundo lo arrolló mientras estuvo medicado, que le dejó una herida abierta y que ahora notaba putrefacta. Se subió a la silla, puso la cuerda alrededor de su cuello, miró el extremo amarrado en la base que quedaba del ventilador del techo (14), palpó sus bolsillos y una solitaria lágrima cayó por su rostro al sentir la carta dirigida a su mujer que tenía escrita hace dos años: "Karen, gracias por tu compañía y por los buenos momentos que no supe transformar en mejores. Tu vida te pertenece y sé que cuando yo sea un tenue recuerdo tú habrás encontrado la completa felicidad", decía en un párrafo. Un llanto quiso salir en el momento que empujaba la silla, pero fue atrapado con la cuerda que se apretó en su cuello y que se llevó su vida.-

- - -

(1) Esta es una ficción de lo que creo sentía y fueron los últimos días de DFW.

(2) Es un hecho contradictorio y sin control, el escritor pone una idea y el lector ve otras allí por una hiper-vinculación (múltiples conexiones a un dato) de información y nace su propia reflexión. (3) Sí, suena mal esa palabra.
(4) ¿Y si él era el bosque que impedía ver los árboles?
(5) Y comienzo a inventar.
(6) El editor debía recibir llamadas descontroladas, filtrarlas, suavizarlas y hacerlos llegar en cándidos y continuos mensajes.
(7) Ella mantenía su apellido de soltera por una opinión progresista de ver la vida, que compartía DFW y que a este además le agradaba ese gesto de libertad e independencia.

(8) El viejo Malcom Green está jubilado y ocupaba su tiempo en continuos paseos que le permitieran introducirse y empaparse de la naturaleza.

(9) El había leído sobre la altas temperaturas que se alcanza de modo inexplicable en este fenómeno para consumir el cuerpo. Tratados científicos, doctos y densos que lo desanimaron y que si los hubiese leído Dickens también habría dejado de pensar en ello.

(10) Otra cosa que leyó y que le quitaba el aura romántica al suicidio era eso: la falta de control de aquellos residuos excrementales que terminaban por ensuciar el cuerpo y el rito.
(11) Ella conduciría por tres horas y salir a una hora temprana de la tarde le permitiría evitar el horario punta.

(12) Una que soportara su cuerpo, del grosor del dedo pulgar que le costó 30 dolares y que pagó al contado.
(13) A pesar que la decisión ya la tenía visitó cada uno de los cuartos de la casa pensando el significado que otros darían a esa elección.

(14) Recordó que el antiguo ventilador se había llevado a reparar y nunca se fue a buscar y se preguntó si alguien lo iría a buscar.-

jueves, julio 16, 2009

Rutinas y un paseo dominical

Rutinas

"Soy yo y mis circuntacias" ¿Y esas circunstancias son rutinas? ¿Necesitamos de rutinas para armar nuestro universo? Me pregunto en una salida que hice ayer con mi hijo, ya que él me pidió que hicieramos el recorrido que hacemos normalmente y yo no podía porque dbía irme a trabajar. El me entendió y solo hizo un gesto de molestia.
El paseo ya lo hemos hecho desde hace como un año e hice una entrada en mi Blog Off Line en aquella ocasión. Transcribo lo que pasó:

Una salida dominical

Mi hijo me pidió salir a la calle en esa tarde bucólica de domingo, de un cielo limpio y con un sol distante. Los sonidos a lo lejos nos llegaban con letargo, y él debe haber sido atraído por los gritos de los niños jugando.
Al salir me convenció de ir a la escalera, dicho en grande y elástico: "EES-CA-LE-ERAA". Entendí que su deseo era instaurar una rutina con un pequeño paseo que hicimos semanas atrás, quería rodear el cerro subiendo los muchos tramos de escaleras que hay (desde escaleras con adoquines hasta de cemento con coloridas barreras de hierro.
Fuimos. A ratos retrocedimos y avanzamos por estar insertos en el juego e mi hijo que desarrollaba escalón por escalón: El del "Cohete", "Winnie y Tigger". Él era el dinámico tigre y yo el somnoliento Winnie que debía hablarle imitando la voz de aquel oso.
Al terminar las escaleras, prácticamente, quedamos frente a un Almacén de donde me pidió le comprara jugo y chocolates (otro segmento de la rutina).
Regresamos por otro lado donde la larga escalinata le cansó de solo verla y me pidió los brazos. Íbamos en la mitad cuando vimos a una señora gorda e hinchada (tal vez por un problema renal o de diabetes, pensé), que caminaba a pasos cortos sujetándose en el cable tensor de un poste de luz. Ella nos dice algo que en principió asocié a un reclamo y luego comprendo que se dirige a mi hijo a quien le dice:
-Me viniste a ver, Naro. Viniste -su voz era parte de un quejido y sus ojos pequeños los vi triste. Mi hijo me pregunta que pasa cuando ella agrega...
-No es... ¿No? -su quejido es mayor.
...¿qué responderle a mi hijo?
-Esperaba a otra persona -le digo y la vida de la mujer la imagino en unas cuantas imágenes, viendo sus días solitarios. La veo en su sal a de estar quedándose dormida en un sillón frente al televisor encendido. Las paredes llenas de fotografías, cuadros y láminas de santos. Fotos en blanco y negro y otras a color de algún paseo lejano en el tiempo; cuadro de casitas solitarias en medio del bosque; la lámina de San Expedito rodeada de pequeñas imágenes del Padre Hurtado y San Sebastian.
-Esperaba a otro niño -le digo a mi hijo-. Saludala, dile "Hola, señora".
-¡Hola, señora! -dice mi hijo moviendo la mano.
-¡Oh! Hola -dice ella. Una sonrisa se aparece en su rostro adolorido. Y cambia al instante cando un perro de una casa vecina comienza a ladrar. Ella se vuelve al perro y le grita y yo sigo bajando con mi hijo para llegar a auna casa opuesta a la que imagino de ella. Dónde olvidaré la tristesa de su rostro y la soledad que le acompañaba, a la espera de visitas de que no llegan. Pero no lo olvido.-

lunes, julio 13, 2009

Actualizar ¿o no?

Había pensado en eliminar este blog y renacerlo tal vez con otro nombre (Llegué a pensar en ponerle "No le creas a las ovejas", título que espero explicar en una entrada próxima). Y sí esto o esto otro, me decía y finalmente me he decidido por seguir contando en distintas entradas lo que ha sido de mi y mis aficiones.

Para empezar contaré que desde el año pasado he estado llevando un cuaderno conmigo cuya primera página dice "Bitácoras sin conexión (Blog Off-Line)", en el que pongo mis desvaríos varios, uno de mis escritos largos fue "DFW is Dead", luego de la sorpresa que fue para mí la muerte de David Foster Wallace. La escribí con mucha nota al pie en mi propio homenaje a DFW.

También en el último año y medio o un poco más, he estado "jugando" con Ubuntu desde su versión 7.04 y en un ajuste que no supe solucionar me cambié a LinuxMint, aunque he visto trabajar la versión 9.04 con un sistema de archivos ext4 y comen las ganas de instalarla.

Y como esto último ha consumido harto de mi tiempo pongo una entrada sobre ello. La escribí para explicar a unos conocidos sobre porqué Ubuntu... así como le escribí miniguias escenciales sobre comandos del MS-DOS.

Espero que nos leamos más seguido.

viernes, noviembre 03, 2006

Fi, el conejo infinito



Fi recorrió los siglos como si el fuera el bosque de su infancia, con la misma gracia y soltura. Su pelaje ha ido obteniendo el color dorado por efectos de las estrellas que iluminan su tránsito. En su lomo tiene algo borroso el símbolo del infinito. En sus ojos rosados está la tristeza de todo lo que ha visto, con pequeños destellos que son señales de su energía vital, lo que lo impulsa: La esperanza.

Desde que nació mi hijo he querido escribir una historia para él. Una historia infantil con la gracia y magia de El Hobbit de Tolkien, o quizá con el humor de Terry Pratchett. ¿Pero quienes serían esos seres que protagonizarían la historia? Recordé un pasaje del libro de Stephen King, "Mientras escribo". Allí habla de tres generaciones que no han tenido suficiente con las más de mil páginas de hobbits y que dio paso a autores de libros 'con sus' hobbits que siguen añorando. Menciona además a algunos autores y habla de 'los conejos viajeros' de " La Colina de Watership". Eso me llevó a pensar en conejos para mi historia.

Luego derivó en Hámsters. En unos que forman parte de una civilización con rasgos humanos (Tal vez por evolución o para crear alegorías más fáciles de comprender). Una historia que veo iniciada por el alboroto que ocasiona una reunión que dará el más viejo de los hámsteres, donde luego sabrán de una misión para algunos de ellos. Espero tener algo más claro y escribirla, y tenerla lista para cuando mi hijo ya pueda leerla (si la tengo antes sería mucho mejor).

Todo esto lo recordé por el episodio cuarto de Lost de esta tercera temporada, allí aparece un conejo blanco con un ocho en su espalda. (El dato friki es que en la primera temporada Sawyer lee "La colina de Watership" –Watership Down-). Me recordó otro pasaje de "Mientras Escribo" donde se hace un paralelo de la escritura con la telepatía. Allí dice: "Fíjate en esta mesa tapada con una tela roja. Encima hay una jaula del tamaño de una pecera. Contiene un conejo blanco con la nariz rosa y los bordes de los ojos del mismo color. El Conejo tiene un trozo de zanahoria en las patas delanteras y mastica con fruición. Lleva dibujado en el lomo un ocho perfectamente legible en tinta azul."

Y claro yo seguí pensando en el conejo y el número… al verlo desde otra posición vi el símbolo del infinito y así nació el primer párrafo de esta entrada.

domingo, septiembre 24, 2006

La palabra del día, la palabra perdida (casi una palabra muerta)

Percan:
1.- Algo en estado de descomposición y apestoso.
2.- Algo en estado putrefacto.

3.- Algo de olor putrefacto.


Una reseña como la anterior esperaba encontrar en el diccionario, era una palabra que había escuchado casi quince años atrás de una persona de hijos campesinos, por esto atribuí el termino a un modismo antiguo ya desaparecido. Lo hice hace unos días cuando vi el babero de mi hijo con la pelusilla de la descomposición, alguien había olvidado haberlo dejado en el canasto de la ropa sucia.


-Uff, eso está percan -dije y recibí miradas dubitativas que esperaban una explicación anexa. En ese momento me dije a lo mejor está muerta esa palabra y me puse a buscarla.
"Tal vez desapareció junto con 'julepe' y yo no he sabido".

Por suerte se encuentra la RAE y allí encontré esto:

percán.

(Del mapuche percan).
1. m. Chile. Moho que, por la humedad, se forma en diversas sustancias vegetales y animales.

Por lo que no estaba tan alejado, sólo exagerada mi interpretación de Percán (con tilde). El saber que si existía me hizo sentir un poco mejor… ¿Y que será de Julepe? Y claro, la encontré con la acepción que le recordaba (entre otros) “Julepe: Miedo, susto”.


He aquí una forma de usar "Percan":

viernes, septiembre 22, 2006

Cortaviento - Atrapando las Ideas

Una estancia para las ideas fugaces, para los chispazos creativos que pueden desembocar en historias. Para las mismas historias o (seudo) crónicas que no quieren desaparecer sin antes haber sido codificadas en palabras.
Apuntes de la vida que no se lleva el viento.