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miércoles, junio 17, 2020

Otra Pesadilla

Día sombrío que me hizo escribir la pesadilla de de antenoche. Dejó el esbozo de historia:

El virus empeoraba y tenía brotes explosivos y espontáneos, al igual que una sorpresiva lluvia, pero generando pánico como una alerta de tsunami. La gente enajenada se abría paso de manera violenta para escapar de zonas con alto flujo de gente. Para no infectarse.

Se dio una alerta en momentos en que el hijo estaba comprando en un supermercado cerca del lugar del brote.

El problema es que en esos momentos la locomoción colectiva dejaba de funcionar para evitar llevar consigo a un nuevo contagiado, por lo que el hijo debería volver a pie. Quería salir a buscarlo, pero el vecino había sido dado por muerto, estaba infectado pero la manera como afectaba ya el virus lo convertían en una especie de zombi. Por eso la gente se volvía loca tratando de escapar de lugares de mayor brote, porque el virus llegaba al cerebro y podía pasar a ser Muertos No Muertos.

El vecino se paseaba por el pasillo como un animal salvaje herido, reaccionaba de manera violenta al ver a las personas.

Del hijo no tenía idea, las líneas telefónicas estaban muertas y no podíamos contactarlo. La noche estaba a punto de caer…


Por suerte me despertaron. Mientras escribía esto último, recuerdo que debo terminar la historia de zombies que tengo iniciada.

viernes, noviembre 03, 2006

Fi, el conejo infinito



Fi recorrió los siglos como si el fuera el bosque de su infancia, con la misma gracia y soltura. Su pelaje ha ido obteniendo el color dorado por efectos de las estrellas que iluminan su tránsito. En su lomo tiene algo borroso el símbolo del infinito. En sus ojos rosados está la tristeza de todo lo que ha visto, con pequeños destellos que son señales de su energía vital, lo que lo impulsa: La esperanza.

Desde que nació mi hijo he querido escribir una historia para él. Una historia infantil con la gracia y magia de El Hobbit de Tolkien, o quizá con el humor de Terry Pratchett. ¿Pero quienes serían esos seres que protagonizarían la historia? Recordé un pasaje del libro de Stephen King, "Mientras escribo". Allí habla de tres generaciones que no han tenido suficiente con las más de mil páginas de hobbits y que dio paso a autores de libros 'con sus' hobbits que siguen añorando. Menciona además a algunos autores y habla de 'los conejos viajeros' de " La Colina de Watership". Eso me llevó a pensar en conejos para mi historia.

Luego derivó en Hámsters. En unos que forman parte de una civilización con rasgos humanos (Tal vez por evolución o para crear alegorías más fáciles de comprender). Una historia que veo iniciada por el alboroto que ocasiona una reunión que dará el más viejo de los hámsteres, donde luego sabrán de una misión para algunos de ellos. Espero tener algo más claro y escribirla, y tenerla lista para cuando mi hijo ya pueda leerla (si la tengo antes sería mucho mejor).

Todo esto lo recordé por el episodio cuarto de Lost de esta tercera temporada, allí aparece un conejo blanco con un ocho en su espalda. (El dato friki es que en la primera temporada Sawyer lee "La colina de Watership" –Watership Down-). Me recordó otro pasaje de "Mientras Escribo" donde se hace un paralelo de la escritura con la telepatía. Allí dice: "Fíjate en esta mesa tapada con una tela roja. Encima hay una jaula del tamaño de una pecera. Contiene un conejo blanco con la nariz rosa y los bordes de los ojos del mismo color. El Conejo tiene un trozo de zanahoria en las patas delanteras y mastica con fruición. Lleva dibujado en el lomo un ocho perfectamente legible en tinta azul."

Y claro yo seguí pensando en el conejo y el número… al verlo desde otra posición vi el símbolo del infinito y así nació el primer párrafo de esta entrada.

martes, octubre 24, 2006

Pot Piuls y las juventudes consumistas


La desintoxicación de superman que hemos ido poco a poco haciendo a mi hijo nos ha demostrado que él, fácilmente, se obsesiona por todo. En estos días lo ha hecho por Pot Piuls. Mi Pareja me preguntó por qué le gustaría tanto los Pot Piuls, a lo que yo respondí que dicho programa era una publicidad, como comercial, más largo.

Conviene en este momento decir que es eso de Pot Piuls: los Power Rangers.
Desde que necesitábamos una ayuda auxiliar para mantener tranquilo a mi hijo usábamos la televisión, dejándolo ver el canal Discovery Kids y lo que más le llamaba la atención eran los comerciales, aquella publicidad de jugueterías y juguetes. Allí vio los Power Rangers después de Hot Wheels. Éstos últimos son los Pot Piuls y la publicidad de juguetes Power Rangers una extensión. A mi modo de ver.

Todo esto me hizo recordar un pensamiento que tenía años atrás -muchos años atrás-, sobre las series de TV con teenagers, pre-adolescentes y adolescentes que vestían a la moda o imponían la moda. Series sobre muchachos donde poco o nada aparecían sus padres. Muchachos que se reunían en locales de comida rápida o malls, que conducían autos -algunos tenían 16- y parecía que ellos controlaban sus vidas.
En aquella época -siendo ya un post-adolescente- me preguntaba si no sería eso lo que nos querían hacer creer, que eramos (pre)adolescentes dueños de nuestras vidas y que podíamos hacer lo que veíamos en pantalla. Y al fondo que llegué fue que: No sería que el mensaje era "consuman". No querían acaso volvernos juventudes consumistas. Donde el adorno de las escenas, repetido en episodio tras episodio y en distintas series, era esa vida relajada en locales de comida rápida y malls, dónde todos podían ir y ser aceptados no importando si eras friki, popular o intelectual. No estarían esos autos puestos como colocación de productos en exhibición constante.

Tiempo atrás leí un reportaje sobre los mensajes subliminales en las películas. A saber: un segundo de película contiene 24 fotogramas (las video-cámaras tienen más) y se pensaba que si se reemplazaba una imagen de ese segundo con un mensaje la conciencia no lo percibiría, pero si el inconsciente. Se hizo la prueba con una película y unos mensajes para vender productos fuera de la sala de cine: No resultó.
Tal vez se necesitaba más tiempo. O tal vez llegaron a la conclusión que no había para que hacerlo tan oculto. Que tal lo que digo yo: una situación de adorno constante como la que señalé más arriba.
...Y si fuera cierto.

Volviendo a mi hijo, hubo que quitar los Pot piuls (Power Rangers) ya se estaba poniendo a tirar patadas contra mi suegra. (-Digo en mi defensa que: Yo nunca he dicho que ella sea un monstruo, de mí él no ha sacado esa idea-).

jueves, octubre 05, 2006

Desintoxicando a Superman

Mi hijo estaba demasiado pegado a Superman, "Matman", como dice él, por lo que comenzamos a desintoxicarlo mostrándole otras cosas. Habíamos comenzado el proceso cuando él se enfermo y "Hay que hacer que se sienta bien, hay que darle en los gustos" dijeron (la abuela y la tía). Para hacerle más variado el panorama lo senté en mis piernas y lo enfrenté al monitor del computador, digité YOUTUBE y a ponerle videos.
Ha visto la mayoría de los videos musicales de 31 minutos, el risueño Elmo TMX, Pat y Stanley y a una obsesiva tejedora. También algunos videos de Superman, sólo esos días en que estuvo muy mal, en los siguientes solo los primeros. Le bajó algo su fascinación extrema. Incluso hemos descubierto que nuestro hijo es "Malo", se ríe si alguien se cae o si recibe un pelotazo. Lo que hace preguntarme:
¿Desde que momento nos reímos de la desgracia ajena? ¿O somos así desde el vientre materno, o antes y la risa –o el objeto de nuestra risa- viene en los genes y cuando entramos en sociedad la controlamos?
Volviendo a mi hijo, después vino el cumpleaños donde recibió algunos regalos relacionados con el último kriptoniano: una pelota, un muñeco, un vaso y una polera -que se la dimos nosotros-. También recibió otras poleras de superhéroes que le han gustado, Los increíbles y Spider-man (aunque el cree que es un Power Rangers).
Notamos que le ha bajado su obsesión, ahora pide videos de 31 minutos y Matman... claro que el matman que pide es un corto de Pat y Stanley (Un perro y un hipopótamo, no sé cuál es cuál), que le hace reír los últimos segundos. La pongo junto a esta entrada... la razón por la que le llama Matman es por que el perro "Vuela". Juzguen.



viernes, septiembre 29, 2006

Dos años

Mi hijo cumplió dos años y ayer cuando lo hice dormir siesta -divertido al verlo abrazar a la mayoría de los peluches de 100 Acres (Pooh,Tigger, Igor y Piglet), en un abrazo incomodo porque yo lo tenía en brazos a él mientras lo mecía-, pensé en lo difícil que se hace poder resumir estos dos años junto a él. Podría citar algunos hechos, comentarlos además para evocar las experiencias a su lado:

*Verlo crecer,

El desarrollo del niño de 4 kilos 70 gramos que en su primera semana colocaba sobre mi pecho para que durmiera en las noches (repetí la escena días atrás y se nota los 12 kilos que ha ganado en estos años por lo que lo hice unos minutos)

*Ver como va conociendo el mundo,

Al principio llevándose a la boca los juguetes y cosas y ahora reconociendo el mundo en las revistas y TV.

Es capaz de gritar las marcas de los productos en nuestros paseos al almacén o supermercado, todos aquellos que ha visto en comerciales.

-Va a salir inteligente -me dijo una viejita semanas atrás.

-Yo creo que va a ser consumista -le respondí viendo la perplejidad en el rostro de la ancianita.

De alguna manera ver su asimilación del mundo hace que yo también lo vea como si fuera la primera vez que lo hago, volviéndome más conciente de las cosas o eventos que a él lo pueden asombrar, o creer que cosas le pueden gustar. Me ha hecho más conciente y empatico (no sé si sea buena tanta sensiblería en especial cuando veo la TV y aunque sé que veo ficción me dejo llevar en las emociones).

Difícil poder nombrar las experiencias con él de una manera objetiva, sin caer en lo asombrado queme deja cada una de sus salidas o avances en su desarrollo (ejemplo: le gusta posar para las fotos), la forma que interactúa con nosotros los adultos (con su vocabulario recién aumentando se hace entender. Bueno, igual se hacia entender con señas y ¡Hum!). Difícil no decir lo orgulloso y feliz que me hace.

viernes, septiembre 22, 2006

Mi hijo y Matman

Que a un niño le apasionen los trenes; a una niña, las muñecas doctoras, tiene su origen en el condicionamiento infantil. Así me lo hizo ver mi Pareja un día que conversábamos del interés de nuestro hijo por los aviones. Rastreamos su fascinación, tan sólo unos meses atrás, para descubrir que había comenzado con la canción de "Jayjay el avioncito", canción que le cantaba yo cuando hablábamos por teléfono. Esto tiene su historia:

Yo había visto la actitud que tomaba mi hijo con el teléfono cuando lo abuelos o tíos querían le querían hablar: No los tomaba en cuenta y comenzaba a jugar con el auricular. Aún no cumplía un año de vida y no le interesaban las largas conversaciones. Por eso comencé a cantarle y lo primero que se me ocurrió fue esa canción, así él prestaba atención.
Y bueno, luego seguí haciéndolo. Llegó un momento que cuando mi hijo lo veía en la tele -en los pequeños comerciales- se volvía loco.

Eso es en síntesis, sólo agregar que tuvimos que desintoxicarlo, mostrándole otros dibujos cantándole otras canciones. Ahora cuando lo ve se muestra interesado pero no eufórico como antes.

He pensado en ello luego de que los últimos días lo único que pide es Matman.
Todo esto comenzó unos meses atrás con mi hijo pegado mirando los comerciales relacionados con la campaña de Superman Regresa (película, figuras, otros).


-Páaa -decía él luego de verlo.


Ideamos hipótesis, teorías, o débiles argumentos para fundamentar esa fijación de mi hijo por Superman. Una de ellas era de mi pareja indicando mis gustos por los cómics lo que puede haberse pasado por los genes. Algo como lo de "El héroe de las mil caras" de Joseph Cambell, un arquetipo difícil de rastrear... sólo que ésta vez si era ubicable hasta la generación cercana.


Hasta que recordé, precisamente, a los cómics.


Cuando estuvimos todos juntos en nuestra casa del sur (suena imponente e hilando fino no lo es, sólo es un termino para referirse a las circunstancias que nos tenían viviendo juntos en lo que fue la casa de mis padres), allí tenía en unas repisas mis cómics y los que menos me interesaban estaban a un nivel bajo. Así fue como mi hijo jugaba con las revistas de Superman (hay que decir que luego de un tiempo el personaje aburre, y bajo los dibujos de Jurgens más todavía), y entre juego y juego comenzó su fijación.


Desde ese momento me a entrado una preocupación extrema en las estimulaciones que reciba mi hijo. A los pequeños todo los condiciona.


Ahora hemos comenzado a desintoxicarlo de Superman mostrándole a Bob esponja y Winnie the pooh, este último siempre estuvo con él en una franja con todos lo dibujos durmiendo pegada alrededor de su pieza.



¿Y Matman?


No era sólo las revistas de Superman con las que jugaba, también estaba Linterna Verde (Kyle Rainer) y por accidente estaban unos Batman - Blanco y Negro. Y para probar mi teoría de queel los identificaba desde allí le mostré un afiche con los superhéroes que había en la pieza de un primo y el apuntaba a los que conocía: Superman y Batman... le di los nombres y empezó a repetir el que le era más fácil: Matman.

Tiempo atrás vimos una parte de Los Increíbles y ¿a que no adivinan lo que gritó al ver a Bob Increible?

-¡Matman!

Por lo tanto a todo superhéroe le llama Matman ahora. :-D
Ahora planeo estimularlo leyéndole libros… antes ya le leía uno de Saki (algunos pasajes me hacían reír y a él le gustaba que le leyera, veremos que sucede).

Dentro de estos días mi hijo cumplirá dos años. ¿Qué será de él en el futuro...?