Debería ser el penúltimo día de cuarentena pero ayer la alargaron señalando zonas delimitadas por calles y resultó que quedamos del lado en que la Cuarenta “Total” sigue. Quizá para no terminarla completamente tan encima de la campaña “Haz tu mascarilla” se dio un tiempo extra.
En otras circunstancias esperaríamos de un país preparado que el mismo nos proveyera de mascarillas, como en este caso es dónde ni siquiera los servicios de salud públicos tienen las necesarias, sólo queda hacerse las mascarillas que den la ilusión de protección. Con determinadas telas que se encuentran en el hogar las probabilidades de aspirar el virus se reducen pero en una proporción que da escalofríos. Además que otro elemento ideal de protección serían antiparras o lentes que cubran los ojos, ya que un certero estornudo de alguien contagiado en nuestra cara “con mascarilla” y ojos al descubierto el virus sigue teniendo, por ellos, una puerta de entrada. Así que si pueden sigan quedándose en casa, manteniendo las distancias y lavándose las manos con jabón.
Una maldad es que haya gente que quiera salir de paseo en estas fechas, cuando existe la posibilidad que también saquen de paseo el virus si es que están contagiados y asintomáticos. Me gusta que haya gente defendiendo sus ciudades o pueblos, pero insisto en que la ignorancia y el miedo pueden ser una mala combinación y entre personas con buenas intenciones defendiendo sus espacios puede haber alguien que reaccione de manera violenta.
El encierro y el mal dormir pueden ser ideales para pensar y repensar de todo, y a ratos no son muy buenos pensamientos. En estas noches los vecinos insomnes se vuelven una molestia cuando hacen su vida social hasta muy tarde escuchando música y elevando las voces para hacerse escuchar sobre la misma música. Pero dije que íbamos a practicar la tolerancia, así que: Gracias vecinos por las malas noches que nos han dado, gracias de corazón. Nos han permitido pensar y repensar.
Apuntes, historias, (seudo) crónicas de la vida y sus circunstancias.
miércoles, abril 08, 2020
martes, abril 07, 2020
Día 12 de Cuarentena Total.
Salgo a la calle, una brisa helada me recibe y luego remece las ramas de las palmeras de la plazoleta y las hojas secas de los plátanos orientales, hay poca gente. Quizá me he equivocado al mirar de tan arriba y en realidad hay una cuarentena cumpliéndose, pienso y quedó con esa idea unos 10 minutos… Ya que cumplido ese tiempo estoy cruzando el puente para llegar a Independencia y ya me he encontrado con gente saliendo del metro Cal y Canto, otros bajándose de las micros y los infaltables ambulantes apostados en el lado oeste del puente. Normalidad, le dicen. Salí a comprar, llevo en el celular copia del permiso de 4 horas que conseguí en la Comisaría Virtual, llevo mascarilla y por refuerzo, ya que voy a la feria, una bandana (estampada con las risotadas de Thanos, ironía diría mi hijo quien me la prestó).
Como ya se terminó la cuarentena obligatoria de Independencia ya no estaba la calma que vi la semana pasada en la avenida y cuadra que colinda con Recoleta. La feria estaba a rebosar, casi todo los locales abiertos y muchos comprando su mercadería. La semana pasada fue de calma excepto en algunos lugares fuera del mercado con los ambulantes y sus carritos de comida. Vi a pocas personas sin mascarillas, a los que vi no puedo asegurar la calidad de las que usaban. Afuera del Tirso de Molina ambulantes gritaban su producto estrella: mascarillas lavables, algunos agregaban guantes.
De repente unos gritos “¡Ahí vienen… corran...!”, “No, si esos pacos no andan en eso...” Y no, andaban tras un vehículo que se debe haber saltado el control sanitario para entrar en Recoleta. Lo detuvieron, lo hicieron abrir todas las puertas.
Los ambulantes que corrieron quedaron replegados en el lado de Independencia, esperando que se fueran. Algunos me miraron, deben haber pensado que con mi carrito y bolso de mercaderías era uno de ellos… :-)
En las otras salidas los productos los dejábamos en el balcón tomando sol ya que los rayos UV son capaces de destruir el virus. Esta vez fuimos al siguiente nivel y teníamos un rociador con agua y cloro para lavar la mercadería. Hay que tomar más precauciones para tener más tranquilidad. Mi señora se encargó de limpiar los productos, el hijo, de hacer las preguntas.
Me enteré en medio de la salida que la Cuarentena terminaba para algunos porque seguía de forma rara. Un corte no por comunas, sino que por unas calles como división. Una medida rara o derechamente estúpida. Lo más seguro para que ciertas empresas y constructoras vuelvan a sus labores. No podemos dejar de ser el País Niño Símbolo del Neoliberalismo, ni por una pandemia.
Como ya se terminó la cuarentena obligatoria de Independencia ya no estaba la calma que vi la semana pasada en la avenida y cuadra que colinda con Recoleta. La feria estaba a rebosar, casi todo los locales abiertos y muchos comprando su mercadería. La semana pasada fue de calma excepto en algunos lugares fuera del mercado con los ambulantes y sus carritos de comida. Vi a pocas personas sin mascarillas, a los que vi no puedo asegurar la calidad de las que usaban. Afuera del Tirso de Molina ambulantes gritaban su producto estrella: mascarillas lavables, algunos agregaban guantes.
De repente unos gritos “¡Ahí vienen… corran...!”, “No, si esos pacos no andan en eso...” Y no, andaban tras un vehículo que se debe haber saltado el control sanitario para entrar en Recoleta. Lo detuvieron, lo hicieron abrir todas las puertas.
Los ambulantes que corrieron quedaron replegados en el lado de Independencia, esperando que se fueran. Algunos me miraron, deben haber pensado que con mi carrito y bolso de mercaderías era uno de ellos… :-)
En las otras salidas los productos los dejábamos en el balcón tomando sol ya que los rayos UV son capaces de destruir el virus. Esta vez fuimos al siguiente nivel y teníamos un rociador con agua y cloro para lavar la mercadería. Hay que tomar más precauciones para tener más tranquilidad. Mi señora se encargó de limpiar los productos, el hijo, de hacer las preguntas.
Me enteré en medio de la salida que la Cuarentena terminaba para algunos porque seguía de forma rara. Un corte no por comunas, sino que por unas calles como división. Una medida rara o derechamente estúpida. Lo más seguro para que ciertas empresas y constructoras vuelvan a sus labores. No podemos dejar de ser el País Niño Símbolo del Neoliberalismo, ni por una pandemia.
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lunes, abril 06, 2020
Día 11 de Cuarentena Total.
Día lunes y todo volvió a esa “normalidad” de los días en este tipo de cuarentena total indicada para esta zona. Autos y gente pasar en una cantidad que me parece excesiva, pero comprensible si en realidad es por que esa gente se ve obligada a trabajar.
Hoy el gobierno además de dar sus cifras daba sus explicaciones del paciente trasladado desde Temuco, en versiones que fueron cambiando durante el día. Ahora falta que digan que fue una prueba para ver si estaba en condiciones de entregar ese servicio en un avión FACH.
Hoy se continuó con consejo de usar mascarillas de las que sean por la razón de que cualquiera podría estar contagiado y estar esparciendo el virus. Su uso con las telas que podemos encontrar en casa nos da la “protección” necesaria para salir con confianza, en el caso de evitar aspirar el virus su uso es DISCUTIBLE. Pero se puede entender en el sentido de que si estornudas sería como hacerlo en el codo… el virus no se esparciría en el metro o dos metros si no usas nada y podría crear una especie de nube de menor distancia. El consejo poderoso SIGUE SIENDO Quedarse En Casa y si no puedes, mantener las distancias, no tocarse la cara, lavarse las manos con jabón.
¿Será que la campaña de 400 millones de pesos del Minsal era esto de enseñar a hacer mascarillas, en vez de comprarlas con ese dinero y repartirlas en los servicios de salud que lo requieren en estas fechas? En eso pensaba en la mañana, pero durante el día me he enterado que es una campaña que también se está realizando en EEUU. La OMS habló a favor de ella, pero ahora no está muy de acuerdo con la falsa confianza que puede generar.
Da la impresión que se quiere acotar y aplicar en menos lugares lo de la “Cuarentena total” y esta campaña sería la medida que la reemplace para forzar a todos a volver a trabajar con el virus aún presente.
Hoy el gobierno además de dar sus cifras daba sus explicaciones del paciente trasladado desde Temuco, en versiones que fueron cambiando durante el día. Ahora falta que digan que fue una prueba para ver si estaba en condiciones de entregar ese servicio en un avión FACH.
Hoy se continuó con consejo de usar mascarillas de las que sean por la razón de que cualquiera podría estar contagiado y estar esparciendo el virus. Su uso con las telas que podemos encontrar en casa nos da la “protección” necesaria para salir con confianza, en el caso de evitar aspirar el virus su uso es DISCUTIBLE. Pero se puede entender en el sentido de que si estornudas sería como hacerlo en el codo… el virus no se esparciría en el metro o dos metros si no usas nada y podría crear una especie de nube de menor distancia. El consejo poderoso SIGUE SIENDO Quedarse En Casa y si no puedes, mantener las distancias, no tocarse la cara, lavarse las manos con jabón.
¿Será que la campaña de 400 millones de pesos del Minsal era esto de enseñar a hacer mascarillas, en vez de comprarlas con ese dinero y repartirlas en los servicios de salud que lo requieren en estas fechas? En eso pensaba en la mañana, pero durante el día me he enterado que es una campaña que también se está realizando en EEUU. La OMS habló a favor de ella, pero ahora no está muy de acuerdo con la falsa confianza que puede generar.
Da la impresión que se quiere acotar y aplicar en menos lugares lo de la “Cuarentena total” y esta campaña sería la medida que la reemplace para forzar a todos a volver a trabajar con el virus aún presente.
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domingo, abril 05, 2020
Día 10 de Cuarentena Total
Un día tranquilo en un día raro por el cambio de hora. “Día de flojos”, le dice al hijo al día de andar en pijama. Afuera no se veía tanto movimiento, conté pocas personas en la calle en el rato que salí a mirar, había pocos autos lo que destacaba la mayor cantidad de motos (delivery, quizá). Quiero creer que el gobierno está por tomar las decisiones acertadas, ya que ayer tuvieron un día con 25 horas para poder pensar más. :-)
Un día para avanzar las lecturas, retomé “Desgracia”, de J.M. Coetzee y viendo series, una de ellas una ci-fi ucraniana, “Mejores que nosotros”. Y tratando de ver menos rrss para no recibir el impacto de tanta información.
Vi parte del conteo oficial porque no le tengo paciencia al ministro. Sé que ahora se recomienda usar mascarillas, del tipo que sean como una manera de proteger la distancia… Supongo que si la gente ve de repente aparecer a otr@s con mascarillas ya se empezaran a preocupar y tomar los resguardos necesarios (ahí tení, mejor que la campaña de 400 millones)… o tal vez no…
Me acordé de un tipo que conocí en el sur hace años, en mangas de polera en pleno invierno que decía que la solución para las enfermedades era una cafiaspirina y un traguito de chicha de membrillo todas las mañanas. Al final hay gente con creencias tan arraigadas en sus psiquis que puede que no hagan caso a voces calificadas. De temer, de preocuparse y tomar nosotros los resguardos.
Salí un rato en la tarde y vi harto vecino en el balcón. Por lo visto hoy no tuvieron tanto calor los vecinos descamisados del frente y hoy andaban en polera… o puede ser que ya estén perdiendo el efecto de los anabólicos.
El aire parecía más limpio tomé una foto a la tarde.
Un día para avanzar las lecturas, retomé “Desgracia”, de J.M. Coetzee y viendo series, una de ellas una ci-fi ucraniana, “Mejores que nosotros”. Y tratando de ver menos rrss para no recibir el impacto de tanta información.
Vi parte del conteo oficial porque no le tengo paciencia al ministro. Sé que ahora se recomienda usar mascarillas, del tipo que sean como una manera de proteger la distancia… Supongo que si la gente ve de repente aparecer a otr@s con mascarillas ya se empezaran a preocupar y tomar los resguardos necesarios (ahí tení, mejor que la campaña de 400 millones)… o tal vez no…
Me acordé de un tipo que conocí en el sur hace años, en mangas de polera en pleno invierno que decía que la solución para las enfermedades era una cafiaspirina y un traguito de chicha de membrillo todas las mañanas. Al final hay gente con creencias tan arraigadas en sus psiquis que puede que no hagan caso a voces calificadas. De temer, de preocuparse y tomar nosotros los resguardos.
Salí un rato en la tarde y vi harto vecino en el balcón. Por lo visto hoy no tuvieron tanto calor los vecinos descamisados del frente y hoy andaban en polera… o puede ser que ya estén perdiendo el efecto de los anabólicos.
El aire parecía más limpio tomé una foto a la tarde.
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sábado, abril 04, 2020
Día 9 de Cuarentena Total
Recuerdo un chiste en que a tres profesionales les preguntan cuánto es “2 + 2”, obtienen una respuesta mala, una buena y el último, que se identifica, como un “Contador” responde “¿...Pero cuánto es lo que usted quiere que sea?”. Por lo que recuerdo de Contabilidad es que al final los resultados se pueden manipular para que el cliente/empresario pueda obtener lo que quería. Así es como también está funcionando el conteo oficial por contagio de Covid-19 acá en Chile.
Hay una barrera económica y burocrática para que todos puedan realizarse el examen. Hay un cuello de botella en el ISP con los resultados (se va a ir agilizando esto por la participación de Universidades que colaboraran) y ya con eso una serie de decisiones erradas. O quizá no sean los números mal procesados, quizá solo sea maldad porque hay un modelo e imagen país que realzar y cuidar. Ambas derribadas en octubre pasado.
Ayer leía a un especialista decir que los números que no cuadran son los hospitalizados; o acá es una cepa mucho más fuerte o la cantidad de hospitalizados en cuidados críticos es alto porque en realidad los infectados son el doble de los oficialmente mostrados. ¿habrá una idea de empresa en Chile S.A. con un Contador arreglando números para que todo parezca mejor de lo que en realidad está ocurriendo?
Complicado tener tranquilidad cuando se desconfía del gobierno.
Por otro cada vez que salgo al balcón para ver si se cumple la cuarentena veo más vecin@s en su departamentos en los edificios cercanos... pero sigo viendo autos y gente pasar en las calles (Aclaro que no en grandes cantidades). Me preocupan los focos en movimiento de gente obligada a trabajar y, desde antenoche, las personas encerradas que involucran agresor y víctima. Fue en el grupo de guasap del cabildo que hicimos post-estallido que se dio la alerta, de que se escuchaba la pelea muy fuerte, pero no se logró dar con el departamento de la afectada. Eso también está ocurriendo en este encierro en otras casas o departamentos. Hay que estar alerta.
Y en lo personal este encierro y sedentarismo hizo que tuviera un calambre durmiendo. Dos cosas: 1) puede ser el sedentarismo, y 2) una vez tuve un desgarro por correr media cuadra tras la micro… :-)
Y en este encierro con el hijo hemos hecho harto pan y hoy nos quedaron mejor las galletas. Y no miento como el gobierno al decir eso.
Hay una barrera económica y burocrática para que todos puedan realizarse el examen. Hay un cuello de botella en el ISP con los resultados (se va a ir agilizando esto por la participación de Universidades que colaboraran) y ya con eso una serie de decisiones erradas. O quizá no sean los números mal procesados, quizá solo sea maldad porque hay un modelo e imagen país que realzar y cuidar. Ambas derribadas en octubre pasado.
Ayer leía a un especialista decir que los números que no cuadran son los hospitalizados; o acá es una cepa mucho más fuerte o la cantidad de hospitalizados en cuidados críticos es alto porque en realidad los infectados son el doble de los oficialmente mostrados. ¿habrá una idea de empresa en Chile S.A. con un Contador arreglando números para que todo parezca mejor de lo que en realidad está ocurriendo?
Complicado tener tranquilidad cuando se desconfía del gobierno.
Por otro cada vez que salgo al balcón para ver si se cumple la cuarentena veo más vecin@s en su departamentos en los edificios cercanos... pero sigo viendo autos y gente pasar en las calles (Aclaro que no en grandes cantidades). Me preocupan los focos en movimiento de gente obligada a trabajar y, desde antenoche, las personas encerradas que involucran agresor y víctima. Fue en el grupo de guasap del cabildo que hicimos post-estallido que se dio la alerta, de que se escuchaba la pelea muy fuerte, pero no se logró dar con el departamento de la afectada. Eso también está ocurriendo en este encierro en otras casas o departamentos. Hay que estar alerta.
Y en lo personal este encierro y sedentarismo hizo que tuviera un calambre durmiendo. Dos cosas: 1) puede ser el sedentarismo, y 2) una vez tuve un desgarro por correr media cuadra tras la micro… :-)
Y en este encierro con el hijo hemos hecho harto pan y hoy nos quedaron mejor las galletas. Y no miento como el gobierno al decir eso.
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viernes, abril 03, 2020
Día 8 de Cuarentena Total
No son días fáciles y se adivina que los que vienen tampoco. Hay un equilibrio entre la realidad y la esperanza que lo único que hace es volver pesados los días. Hoy fue un día caluroso en Santiago pero sabemos que en todo el mundo hay nubarrones oscuros de incertidumbre sobrevolandolo.
Mantener el equilibrio se torna difícil para todos cuando todo nuestro ambiente se ve alterado, no es normal. Sin embargo, la salud psicológica de los habitantes en este país ni siquiera es considerada como prioridad en la salud pública, es deficiente cuando hay una carga de estrés para muchas personas, se puedan o no quedar en casa, tengan hijos o no que cuidar o educar; hay un cambio de la rutina que nos pilló desprevenidos y por ello ese ajuste con este escenario terrible que nos llega por noticias o informaciones en las rrss más nos desestabilizan. En estos días la carga de las personas que ya sufrían puede verse intensificada, personas sin trastornos pueden verse afectadas por el cambio de rutina, de la forma de trabajo (o por la falta del mismo).
Yo noto el encierro, me pesan las informaciones que me llegan. Ya se me ha alterado el sueño y soy, era, de los que se quedaba dormido y pasaba hasta el otro día. Ahora duermo a ratos, estoy intranquilo. Eso me deja al otro día con dolor de cabeza o que la luz me molesta más de lo normal. Unos días atrás vi un video de lo que está pasando en Ecuador, sin protocolos de salud o insuficientes en momentos de crisis. Contenido fuerte y desesperanzador, no recomendable para todos y uno que vi me golpeó fuerte.
Hay personas que ya venían con alguna alteración de salud física o sicológica que el encierro obligatorio o autoimpuesto puede afectarles. Necesitan continuar su farmacoterapia o tratamiento sin interrupción. Esperar que no sean dejados de lado para ocupar todos los recursos en controlar la pandemia.
En esta (a)normalidad también nos llegó una noticia atroz de un suceso ocurrido en un sector cerca de dónde vivíamos en Valparaíso, un carpintero que conocían de tiempo en el barrio habría resultado ser un criminal que secuestró, violó y torturó a una mujer en su local. Eso hace trizas toda normalidad, lo peor es que en ese caso tampoco existía normalidad, se cuenta que algo ya se sabía del sujeto. Como si fuera una película había un criminal en el barrio oculto en la (a)normalidad rutinaria de los días, rutina que también está desapareciendo.
Son días en que psicópatas, sociópatas y malos gobernantes (o algunas, o todas las anteriores) trataran de sacar provecho insanamente.
Mantener el equilibrio se torna difícil para todos cuando todo nuestro ambiente se ve alterado, no es normal. Sin embargo, la salud psicológica de los habitantes en este país ni siquiera es considerada como prioridad en la salud pública, es deficiente cuando hay una carga de estrés para muchas personas, se puedan o no quedar en casa, tengan hijos o no que cuidar o educar; hay un cambio de la rutina que nos pilló desprevenidos y por ello ese ajuste con este escenario terrible que nos llega por noticias o informaciones en las rrss más nos desestabilizan. En estos días la carga de las personas que ya sufrían puede verse intensificada, personas sin trastornos pueden verse afectadas por el cambio de rutina, de la forma de trabajo (o por la falta del mismo).
Yo noto el encierro, me pesan las informaciones que me llegan. Ya se me ha alterado el sueño y soy, era, de los que se quedaba dormido y pasaba hasta el otro día. Ahora duermo a ratos, estoy intranquilo. Eso me deja al otro día con dolor de cabeza o que la luz me molesta más de lo normal. Unos días atrás vi un video de lo que está pasando en Ecuador, sin protocolos de salud o insuficientes en momentos de crisis. Contenido fuerte y desesperanzador, no recomendable para todos y uno que vi me golpeó fuerte.
Hay personas que ya venían con alguna alteración de salud física o sicológica que el encierro obligatorio o autoimpuesto puede afectarles. Necesitan continuar su farmacoterapia o tratamiento sin interrupción. Esperar que no sean dejados de lado para ocupar todos los recursos en controlar la pandemia.
En esta (a)normalidad también nos llegó una noticia atroz de un suceso ocurrido en un sector cerca de dónde vivíamos en Valparaíso, un carpintero que conocían de tiempo en el barrio habría resultado ser un criminal que secuestró, violó y torturó a una mujer en su local. Eso hace trizas toda normalidad, lo peor es que en ese caso tampoco existía normalidad, se cuenta que algo ya se sabía del sujeto. Como si fuera una película había un criminal en el barrio oculto en la (a)normalidad rutinaria de los días, rutina que también está desapareciendo.
Son días en que psicópatas, sociópatas y malos gobernantes (o algunas, o todas las anteriores) trataran de sacar provecho insanamente.
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jueves, abril 02, 2020
Día 7 de Cuarentena Total.
Último día de la primera semana de Cuarentena Total. “Total”, supuestamente. Como balance se puede decir que si el objetivo de esta medida de confinamiento es poder decir que no resulta, lo están haciendo bien. Porque una medida de este calibre daría mejores resultados sin posibles focos infecciosos deambulando comuna por comuna dentro de medio de locomoción colectiva, en el que su espera y su uso involucra una cercanía con otras personas (que podrían o no estar infectadas y estar contagiando sin saber). Ese el problema con este virus, con su tiempo de incubación, sus síntomas y su modo de propagarse.
Me iba a referir a la medida anterior y en la que aún estamos de Estado de emergencia impuesta por nuestro excelentísimo, queridísimo e inoperante presidente, que tiene el poder que tanto soñó pero no lo usa. Sólo sacó a los milicos a la calle como previendo que tomaría medidas en contra de la ciudadanía y, con los milicos, sueltos tendría defensa contra un nuevo alzamiento popular. No quiere apagar el fuego.
A propósito de fuego, hoy fue un día caluroso en estos lados, demasiado para soportar en este encierro, de esos días en que desearías poder salir a la plazoleta o al parque cercano para sentir una brisa helada, o bajar a comprar un helado y no se puede; solo queda beber de un vaso de agua con hielo y salir al balcón a mirar los autos y personas pasar. Así que hoy entiendo al vecino del edificio de al lado que sale al balcón a gritar su frustración después de almuerzo (¿o quizá qué almuerza?).
En la mañana había una fila larga, donde no se respetaba mucho la distancia de gente queriendo entrar al local de Wom que se logra ver desde acá, sería gente que buscaba una buena oferta de minutos y megas (y no le importa la mala cobertura )… o quizá era gente en busca de la Bolsa Solidaria que propuso el gobierno, no sé. Pero nuevamente eso de gente en filas, tan cerca los unos de otros. Bueno, dije que no era muy efectiva esta Cuarentena. Falta educación y por eso entiendo y me parece bien que se quiera hacer una campaña (algo atrasada), solo que con el Estado de emergencia en que estamos el gobierno no necesita comprar… tienen el poder para que exigir a medios de comunicación canales y radio que lo hagan. Pero, claro, no sería Doctrina del Shock sino se aprovecha de beneficiar a privados con recursos estatales.
Y así pasa otro día que se parece tanto a los otros días y que puede seguir así, supongo, una vez que se sumen más ciudades y comunas.
(¿Cambiará la manera de pensar sobre las cuarentenas cuando Argentina muestre sus resultados de aplicarla con premura?)
Me iba a referir a la medida anterior y en la que aún estamos de Estado de emergencia impuesta por nuestro excelentísimo, queridísimo e inoperante presidente, que tiene el poder que tanto soñó pero no lo usa. Sólo sacó a los milicos a la calle como previendo que tomaría medidas en contra de la ciudadanía y, con los milicos, sueltos tendría defensa contra un nuevo alzamiento popular. No quiere apagar el fuego.
A propósito de fuego, hoy fue un día caluroso en estos lados, demasiado para soportar en este encierro, de esos días en que desearías poder salir a la plazoleta o al parque cercano para sentir una brisa helada, o bajar a comprar un helado y no se puede; solo queda beber de un vaso de agua con hielo y salir al balcón a mirar los autos y personas pasar. Así que hoy entiendo al vecino del edificio de al lado que sale al balcón a gritar su frustración después de almuerzo (¿o quizá qué almuerza?).
En la mañana había una fila larga, donde no se respetaba mucho la distancia de gente queriendo entrar al local de Wom que se logra ver desde acá, sería gente que buscaba una buena oferta de minutos y megas (y no le importa la mala cobertura )… o quizá era gente en busca de la Bolsa Solidaria que propuso el gobierno, no sé. Pero nuevamente eso de gente en filas, tan cerca los unos de otros. Bueno, dije que no era muy efectiva esta Cuarentena. Falta educación y por eso entiendo y me parece bien que se quiera hacer una campaña (algo atrasada), solo que con el Estado de emergencia en que estamos el gobierno no necesita comprar… tienen el poder para que exigir a medios de comunicación canales y radio que lo hagan. Pero, claro, no sería Doctrina del Shock sino se aprovecha de beneficiar a privados con recursos estatales.
Y así pasa otro día que se parece tanto a los otros días y que puede seguir así, supongo, una vez que se sumen más ciudades y comunas.
(¿Cambiará la manera de pensar sobre las cuarentenas cuando Argentina muestre sus resultados de aplicarla con premura?)
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miércoles, abril 01, 2020
Día 6 de Cuarentena Total.
Día de salir. A comprar... Salir a calle evitando aglomeraciones…
En vista que nos agregaron otra semana a esta "Cuarentena Total" había que salir a comprar lo que ya faltaba y lo necesario para tratar de no salir en los próximos días.
De cierta manera me había preparado mentalmente con ese fin la noche de ayer, quizá sin buenos resultados porque tuve pesadillas (o tal vez la pesadilla se relacionaba más con el malestar estomacal que también tuve). El hijo también estaba preocupado de mi salida, aunque a él le preocupaba que me pillara carabineros más que me pillara el coronavirus.
Para salir pedí el permiso en la comisaría virtual, bien fácil hacerlo... Supongo que puedo pedir a nombre de otro sin problemas... A menos que me pillen los pacos a los que teme el hijo.
Fui a la feria en el sector de La Chimba, en la libre Recoleta y a la salida, por la hora matutina, encontré poca gente (un notero podría haber puesto la cámara de cierta manera y no se vería gente). Todo eso fue diferente a la cantidad de gente deambulando por La Chimba y por la que apareció cuando regresé. Harta. Había que tratar de esquivar a las personas, en estos tiempos se teme el contacto, la cercanía y la tos. En las calles hasta uno se mueve a la defensiva de su metro cuadrado.
Supongo que ese temor se tiene en todos lados y es algo que se expande más rápido que el virus. Hoy en Talcahuano una mujer que se escapó del hospital y tenía diagnóstico de contagio Covid-19 se paseó por la feria... Y guardias y pacos no se atrevían a detenerla. Es un temor entendible, pero puede llegar a extremos... Cuándo veía las imágenes de los guardias extendiendo sus brazos con las lumas, pensé en esa imagen de gente armada de rastrillos, azadones y antorchas en busca del monstruo encerrado en un castillo... ¿Se llegará a eso? La ignorancia y el miedo no son buena pareja.
Otro conteo oficial de contagiados Covid, esos conteos donde las muertes se justifican. No es necesario uso de adjetivos o tiempo de justificar muertos en esos conteos oficiales, pero estos secuaces del gobierno no entienden. Así ahora son tiempos en los que el "Algo habrán hecho" se transformó en "Tenía enfermedad de base" y el "Se lo buscó" pasó a "Era de la tercera edad". Ya no sorprende este “gobierno de excelencia”.
En vista que nos agregaron otra semana a esta "Cuarentena Total" había que salir a comprar lo que ya faltaba y lo necesario para tratar de no salir en los próximos días.
De cierta manera me había preparado mentalmente con ese fin la noche de ayer, quizá sin buenos resultados porque tuve pesadillas (o tal vez la pesadilla se relacionaba más con el malestar estomacal que también tuve). El hijo también estaba preocupado de mi salida, aunque a él le preocupaba que me pillara carabineros más que me pillara el coronavirus.
Para salir pedí el permiso en la comisaría virtual, bien fácil hacerlo... Supongo que puedo pedir a nombre de otro sin problemas... A menos que me pillen los pacos a los que teme el hijo.
Fui a la feria en el sector de La Chimba, en la libre Recoleta y a la salida, por la hora matutina, encontré poca gente (un notero podría haber puesto la cámara de cierta manera y no se vería gente). Todo eso fue diferente a la cantidad de gente deambulando por La Chimba y por la que apareció cuando regresé. Harta. Había que tratar de esquivar a las personas, en estos tiempos se teme el contacto, la cercanía y la tos. En las calles hasta uno se mueve a la defensiva de su metro cuadrado.
Supongo que ese temor se tiene en todos lados y es algo que se expande más rápido que el virus. Hoy en Talcahuano una mujer que se escapó del hospital y tenía diagnóstico de contagio Covid-19 se paseó por la feria... Y guardias y pacos no se atrevían a detenerla. Es un temor entendible, pero puede llegar a extremos... Cuándo veía las imágenes de los guardias extendiendo sus brazos con las lumas, pensé en esa imagen de gente armada de rastrillos, azadones y antorchas en busca del monstruo encerrado en un castillo... ¿Se llegará a eso? La ignorancia y el miedo no son buena pareja.
Otro conteo oficial de contagiados Covid, esos conteos donde las muertes se justifican. No es necesario uso de adjetivos o tiempo de justificar muertos en esos conteos oficiales, pero estos secuaces del gobierno no entienden. Así ahora son tiempos en los que el "Algo habrán hecho" se transformó en "Tenía enfermedad de base" y el "Se lo buscó" pasó a "Era de la tercera edad". Ya no sorprende este “gobierno de excelencia”.
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martes, marzo 31, 2020
Día 5 de Cuarentena Total.
En la mañana el día comenzaba iluminada con ese sol algo lejano de otoño, porque claro si no lo notaron estamos en otoño. Otro día lento en apariencia en esta aparente Cuarentena Total.
Desde el balcón se ve un edificio municipal y por lo visto hoy también era lugar de pago del permiso de circulación y eso explicaría el porqué de las filas de gente a una distancia menor del metro recomendado. Una fila que duró hasta como las dos de la tarde. Eso más los autos pasando por las calles daban la idea de un día normal. Claro que no lo es.
Estamos en medio de este ambiente sombrío, lleno de incertidumbre, con un bombardeo de malas noticias, querámoslo o no. Fome que sea este gobierno inepto el encargado de dar la mayoría. Hasta hay noticias con falta de tino de empresas también, como las isapres.
Hoy en el recuento no estuvo presente el ministro de salud, estuvieron sus secuaces de vocería tratando de ser lo más cautos posibles, igual se deslizó una versión de la frase “tenían enfermedades de base” que tanto les gusta emplear y supongo que con ella sus conciencias quedan tranquilas. Es una frase muy en la línea del “algo habrán hecho”, hay que decir. El conteo oficial aumentó en 4 muertos por contagio de Covid-19… o sea, no… murieron personas que estaban contagiadas pero “tenían una enfermedad de base”.
Insisto que 7 comunas de la Región Metropolitana es poco, cuando existe esa interconexión con otras y con gente obligada a trabajar.
Anoche hubo un breve problema eléctrico, quedamos sin internet mucho rato. Los vecinos tuvieron el mismo problema y no faltó el que quiso matar el tiempo gritando su aburrimiento, otros se sumaron y otros aprovecharon de gritar contra el mandatario inoperante que tenemos y que alguna fue reo. Hoy,a pesar de no haber problemas de internet, salió otro a gritar, algunos les han acompañado.
Ayer dije que el hijo terminaría esta cuarentena aprendiendo a hacer pan, pero que necesitaría otra para practicar… y ¡zas! hoy se suma otra semana a 6 comunas, Santiago Centro es una de ellas. Supongo que el hijo deberá dar las gracias al gobierno por la oportunidad brindada... :-)
Desde el balcón se ve un edificio municipal y por lo visto hoy también era lugar de pago del permiso de circulación y eso explicaría el porqué de las filas de gente a una distancia menor del metro recomendado. Una fila que duró hasta como las dos de la tarde. Eso más los autos pasando por las calles daban la idea de un día normal. Claro que no lo es.
Estamos en medio de este ambiente sombrío, lleno de incertidumbre, con un bombardeo de malas noticias, querámoslo o no. Fome que sea este gobierno inepto el encargado de dar la mayoría. Hasta hay noticias con falta de tino de empresas también, como las isapres.
Hoy en el recuento no estuvo presente el ministro de salud, estuvieron sus secuaces de vocería tratando de ser lo más cautos posibles, igual se deslizó una versión de la frase “tenían enfermedades de base” que tanto les gusta emplear y supongo que con ella sus conciencias quedan tranquilas. Es una frase muy en la línea del “algo habrán hecho”, hay que decir. El conteo oficial aumentó en 4 muertos por contagio de Covid-19… o sea, no… murieron personas que estaban contagiadas pero “tenían una enfermedad de base”.
Insisto que 7 comunas de la Región Metropolitana es poco, cuando existe esa interconexión con otras y con gente obligada a trabajar.
Anoche hubo un breve problema eléctrico, quedamos sin internet mucho rato. Los vecinos tuvieron el mismo problema y no faltó el que quiso matar el tiempo gritando su aburrimiento, otros se sumaron y otros aprovecharon de gritar contra el mandatario inoperante que tenemos y que alguna fue reo. Hoy,a pesar de no haber problemas de internet, salió otro a gritar, algunos les han acompañado.
Ayer dije que el hijo terminaría esta cuarentena aprendiendo a hacer pan, pero que necesitaría otra para practicar… y ¡zas! hoy se suma otra semana a 6 comunas, Santiago Centro es una de ellas. Supongo que el hijo deberá dar las gracias al gobierno por la oportunidad brindada... :-)
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lunes, marzo 30, 2020
Día 4 de Cuarentena Total
Día para experimentar en hacer galletas con el hijo, se me quemaron algunas, las guardaré para tener pastillas de carbón en caso de malestar estomacal extremo.
Día lento, aunque siguen pasando vehículos como si nada y de repente veo parejas paseando 1 perro. Creo que en algún lugar de Santiago se cumple la Cuarentena y sólo son escasas personas las que salen sin permiso, justo en lugares donde van camarógrafos de algún canal. Ya parece falso aquello, como los recuentos oficiales del gobierno. De la misma manera como se ocultaban las marchas y manifestaciones contra el gobierno post-estallido la prensa nos muestra una realidad acomodaticia al discurso oficial. ¿Será que después quieren decir que no funciona una Cuarentena ya que se hizo en algunos lados y no resultó?
Puede ser que en realidad los números que maneja el gobierno sean los que están dando a la ciudadanía. Lo que es peor, malos números involucran malas decisiones. Es como creerle a una encuesta CADEM que muestra al mandatario incompetente con porcentajes de aprobación mayor. (Dato: en el mismo informe de la Cadem señala que su encuesta está hecha con un 25% de los contactados, hicieron 2.857 llamados y le contestaron 707 ...sí, setecientos siete. ¿quién se queda a responder una encuesta luego que dicen que son Cadem...?)
Una de las cosas que ya me está molestando y encuentro peligroso es el uso de "tenía una enfermedad de base" para justificar las muertes de contagiados por Covid-19 que hay a la fecha. A futuro eso puede cambiar a "TIENE" y te enviarán a casa porque los hospitales estarán colapsados.
Tratemos de tomar las medidas de resguardo, limpieza, lavados de manos con jabón, evitar aglomeraciones, distancia de otros a un metro si debemos salir. Tratar de quedarse en casa si es que pueden.
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domingo, marzo 29, 2020
Día 3 de Cuarentena Total
Día de flojos, dijo el hijo. Así parecía la mañana en mi sector, exceptuado a los autos que siguen pasando, no se veía ni oía a los vecinos… de los edificios cercanos, al del otro lado del pasillo lo escuchamos como 3 veces al día cuando saca a pasear a los perritos que tiene; o sea, escuchamos los ladridos. El resto de los vecinos hizo presencia después del mediodía, incluyendo a los que se quedan tarde en la noche escuchando música y cantando karaoke.
En estos días en que lo ideal es no salir a comprar pan, hemos hecho todo los días de manera diferente y el hijo ha estado aprendiendo a hacerlo. Espero que se alargue la cuarentena para dejarlo bien preparado… jajah.
En el sur Temuco y Padre las Casas tienen hoy su primer día… y único de Cuarentena ¿Servirá de algo? Quizá sólo para tranquilizar la conciencia del gobierno. Tortel, más al sur, debería ser una mejor muestra e incluso temo que el fin de su cuarentena deje pasar a un insensible contagiado.
Hubo otro conteo de contagiados por Covid-19 y otra oportunidad perdida del Ministro para informar que los números de casos nuevos son con un ISP colapsado, aunque creo que ya no dijo que se está aplanando la curva. Se negó a la Cuarentena Total para todos con mentiras que sólo alguien como él puede esgrimir. A veces creo que lo del Espacio Riesco es para tener un lugar para las fotos más aséptico, alejado de la pobreza de los Hospitales Públicos y sus funcionarios que no olvidan cómo los ha despreciado negándole hasta los insumos más básicos… y ahora los necesita, pero de seguro no tendrá ni una foto con ellos.
Sigue siendo una cuarentena medias lo que se vive en estos sectores, no solo por los que se mueven entre comunas por temas laborales, también por gente, a sabiendas que la fiscalización es escasa, salen como si nada. ¿Hasta cuando durará esto? Ni idea, pero si no hay medidas más estrictas de contención de la pandemia difícil que sea por poco tiempo.
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sábado, marzo 28, 2020
Día 2 de Cuarentena Total.
Es un sábado que se parece a un viernes de cuarentena que ya se parecía a un sábado normal. Sigo viendo pasar y pasar vehículos. Se nota que hay más vecin@s en sus departamentos, algun@s en sus balcones mirando quizá lo mismo que yo: Que no se nota la ciudad totalmente detenida. En momentos hay silencios interrumpidos por el ruido de camiones acelerando o de sirenas muy lejos.
Es sábado pero no normal, se nota la ausencia de l@s much@s K-popers que se reunían a bailar junto el edificio de enfrente.
Ya después del mediodía suenan canciones caribeñas, rancheras u otra cosa que me desagrada y no logro identificar. Tiempo de Cuarentena para aprender a tener paciencia a los vecinos y a el gobierno. Aunque con un grupo creo me dará más resultado, ampliaremos :-)
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viernes, marzo 27, 2020
Día 1 de Cuarentena Total. (27 de marzo de 2020)
Por situación familiar y laboral pudimos quedarnos en un Encierro Preventivo desde antes que se anunciara la Cuarentena Total para la comuna en que residimos, esto escribí ese día:
Tengo la impresión que ésta Cuarentena se parece mucho a la autoimpuesta y que hasta ayer era la que hacíamos. Desde la ventana que da al norte veo pasar vehículos por Mackena, Bustamante y Santa María en una cantidad similar a un día sábado. Lo que no es poco.
Puede ser que los que veo pasar sean trabajadores obligados a trabajar (o temerosos por el dictamen de la dirección de trabajo) que se movilizan desde comunas interconectadas y que no están en cuarentena.
Quizá sea una Cuarentena Total en marcha blanca, para ver cómo funciona y qué medidas más tomar para replicarla en otros lados. El gobierno tal vez necesita aprender como funciona ya que a lo mejor no se prepararon 3 meses antes como dicen.
domingo, marzo 22, 2020
Lavarse las manos. (Opinión individual)
Para prevenir el contagio del Covid-19 lo mejor es lavarse las manos con jabón, a nivel de gobierno para quitarse la responsabilidad que les atañe lo mejor que han encontrado es lavarse las manos diciendo que la “Responsabilidad es individual”. De esta manera traspasan su rol social que debió ser con mejores políticas de información, con buena información desde el día que supuestamente se están preparando, finales del año pasado. Desde el día en que se pasó a Fase 4 se debió decretar cierre de comercio prescindible porque Fase 4 es cuando no hay trazabilidad de quién contagió a quién.
El mantener abierto los mall por tantos días daba el mensaje opuesto: No hay amenaza, sigan con sus vidas.
Y sólo con esto no puede haber responsabilidad individual cuando la posibilidad de contagio es sumamente alta y no se entregó a la comunidad la información útil y de calidad para tomarle el peso y prevenirla.
Responsabilidad es lo que lleva a personas a meterse en una micro llena para poder llegar al trabajo, responsabilidad es lo que tienen para no perder la pega que permite alimentar a sus familias y poder, responsablemente, pagar los gastos básicos, como el agua que le permite lavarse las manos con jabón para no contagiarse... luego de todo su recorrido ida y vuelta a la pega, el haber estado cerca de sus compañeros al cruzarse en pasillos o reunirse con algunos al momento de ir a colación. Entonces ¿Fueron irresponsables por ir a trabajar? ¿O debió estar cerrado el trabajo?
¿Responsabilidad individual? NO, responsabilidad social desde el gobierno hacia abajo.
Luego de escribir esto me voy a lavar las manos con jabón.
(escrito en mi Fb el 22 de marzo, lo dejaré acá junto con otras opiniones y apuntes de Cuarentena)
sábado, julio 16, 2011
El sótano de juegos
Buenas días, Buenas tardes, Buenas noches... ¡¡Señoras y señores... con ustedes el cuento que no sacó ningún lugar en el concurso de La Gangsterera: I° Certamen Internacional de microrelatos...!!
Sip. En aquella ocasión el cuento debía presentarlo en menos de dos días y tener, contradictoriamente, una reducida extensión máxima; eso más una imagen en mi cabeza de un hombre caído sobre una escalera, una luz que solo parece iluminarlo a él... todo lo demás era negro como una gran viñeta de Frank Miller. Miré en detalle al sujeto y apareció su historia. Acá la tienen con unos puntos, tildes y cambios en un par de palabras que no vi antes de presionar "Enviar".
Que lo disfruten.
El sótano de juegos
Se derrumbó al inicio de la escalera. Acababa de cerrar la puerta y encender la luz cuya ampolleta sucia daba una iluminación enferma. Le dolía el hombro. Se palpó la herida de bala lamentándose:
-¡Me descubrió! Me descubrió ese perro loco... está rabioso ese perro... argh... Me disparó sin
dejarme dar explicaciones... Tenía una buena historia inventada -terminó diciendo en un susurro al ver como de la herida salía un chorrito de sangre que le seguía empapando la camisa y le bajaba por los pantalones.-. Ojalá que Perla haya seguido mi consejo y esté fuera de casa eso nos dará tiempo. Ahora solo debo esperar un rato para salir... ni se imaginan que he salido por una puerta y vuelto por otra...
Metió la mano en uno de los bolsillos y sujetó feliz una llave. Planeaba entrar a la oficina del jefe
y registrar su caja fuerte. Si no lo hacía ese día no tendría nunca la posibilidad de hacerlo. "Ellos deben andar buscándome lejos de aquí... Necesito taponear esta herida... antes de seguir. Aquí en este sótano debe haber algo". Miró hacía abajo y sólo estaban iluminados los escalones, el sótano estaba totalmente oscuro y recién ahí percibió el ronroneo de las máquinas y el olor a podredumbre. Llevaba dos meses trabajando allí y nunca lo visitó antes. Entró a trabajar para la Mole por el dato que le dio Perla, que trabajaba de garzona, indicándole que necesitaban un contable. Cuando entró le bastó una semana para darse cuenta que hacían lavado de dinero en el restaurante e inmediatamente se decidió quitarle todas las semanas una cantidad de dinero. Hoy día la Mole lo enfrentó y sin más le dio un tiró diciendo:
-¡Nadie juega conmigo! Y yo que te encontraba inteligente y eficiente.
Luego le pidió al Piojo que se lo llevará, en las escaleras que comunicaban con el segundo piso se soltó y arrancó.
Ahora se puso en pie y tuvo un vahído. Se sujetó con fuerza en la baranda y bajó con calma sintiendo una punzada de dolor a cada paso. Tenía un zumbido en los oídos, le molestaba el ruido y el apestoso olor. Al llegar abajo se afirmó del pilar y encendió la luz. A un lado había seis congeladores, uno de ellos apagado, en el otro lado dos sillas de madera muy resistentes tenían sangre seca. El hedor hizo que fuera a ver el congelador apagado.
Se asustó.
Allí encontró un cadáver mutilado. Comprendió lo que pasaba y fue a las escaleras. La cabeza le daba vueltas, subió cuatro escalones y cayó inconsciente.
Al despertar se descubrió amarrado en una silla. Frente a él estaba la Mole riéndose y en la otra silla amordazada y aterrada se encontraba Perla.
La Mole habló:
-Siempre dije que eras eficiente, solito viniste a mi sótano de juegos. Ya conoces a nuestro
amigo del congelador. Te dije “nadie juega conmigo”. Ahora verás como juego yo -y la cara que tenía al momento de decirlo hizo que el contable deseara estar muerto.-
---
Y aunque no obtuve nada, les dejo el enlace de La Gansterera:
http://www.lagangsterera.com/
Sip. En aquella ocasión el cuento debía presentarlo en menos de dos días y tener, contradictoriamente, una reducida extensión máxima; eso más una imagen en mi cabeza de un hombre caído sobre una escalera, una luz que solo parece iluminarlo a él... todo lo demás era negro como una gran viñeta de Frank Miller. Miré en detalle al sujeto y apareció su historia. Acá la tienen con unos puntos, tildes y cambios en un par de palabras que no vi antes de presionar "Enviar".
Que lo disfruten.
El sótano de juegos
Se derrumbó al inicio de la escalera. Acababa de cerrar la puerta y encender la luz cuya ampolleta sucia daba una iluminación enferma. Le dolía el hombro. Se palpó la herida de bala lamentándose:
-¡Me descubrió! Me descubrió ese perro loco... está rabioso ese perro... argh... Me disparó sin
dejarme dar explicaciones... Tenía una buena historia inventada -terminó diciendo en un susurro al ver como de la herida salía un chorrito de sangre que le seguía empapando la camisa y le bajaba por los pantalones.-. Ojalá que Perla haya seguido mi consejo y esté fuera de casa eso nos dará tiempo. Ahora solo debo esperar un rato para salir... ni se imaginan que he salido por una puerta y vuelto por otra...
Metió la mano en uno de los bolsillos y sujetó feliz una llave. Planeaba entrar a la oficina del jefe
y registrar su caja fuerte. Si no lo hacía ese día no tendría nunca la posibilidad de hacerlo. "Ellos deben andar buscándome lejos de aquí... Necesito taponear esta herida... antes de seguir. Aquí en este sótano debe haber algo". Miró hacía abajo y sólo estaban iluminados los escalones, el sótano estaba totalmente oscuro y recién ahí percibió el ronroneo de las máquinas y el olor a podredumbre. Llevaba dos meses trabajando allí y nunca lo visitó antes. Entró a trabajar para la Mole por el dato que le dio Perla, que trabajaba de garzona, indicándole que necesitaban un contable. Cuando entró le bastó una semana para darse cuenta que hacían lavado de dinero en el restaurante e inmediatamente se decidió quitarle todas las semanas una cantidad de dinero. Hoy día la Mole lo enfrentó y sin más le dio un tiró diciendo:
-¡Nadie juega conmigo! Y yo que te encontraba inteligente y eficiente.
Luego le pidió al Piojo que se lo llevará, en las escaleras que comunicaban con el segundo piso se soltó y arrancó.
Ahora se puso en pie y tuvo un vahído. Se sujetó con fuerza en la baranda y bajó con calma sintiendo una punzada de dolor a cada paso. Tenía un zumbido en los oídos, le molestaba el ruido y el apestoso olor. Al llegar abajo se afirmó del pilar y encendió la luz. A un lado había seis congeladores, uno de ellos apagado, en el otro lado dos sillas de madera muy resistentes tenían sangre seca. El hedor hizo que fuera a ver el congelador apagado.
Se asustó.
Allí encontró un cadáver mutilado. Comprendió lo que pasaba y fue a las escaleras. La cabeza le daba vueltas, subió cuatro escalones y cayó inconsciente.
Al despertar se descubrió amarrado en una silla. Frente a él estaba la Mole riéndose y en la otra silla amordazada y aterrada se encontraba Perla.
La Mole habló:
-Siempre dije que eras eficiente, solito viniste a mi sótano de juegos. Ya conoces a nuestro
amigo del congelador. Te dije “nadie juega conmigo”. Ahora verás como juego yo -y la cara que tenía al momento de decirlo hizo que el contable deseara estar muerto.-
---
Y aunque no obtuve nada, les dejo el enlace de La Gansterera:
http://www.lagangsterera.com/
sábado, junio 18, 2011
Desconexión (cap.I)
Miguel corrió esquivando los automóviles desperdigados por la calle, estremeciéndose con los truenos, sintiendo la tensión en su cuerpo a punto de paralizar sus músculos con cada estallido de luz de los extraños rayos. Le dijeron que eso era una sensación post-trauma, para él eso era otra palabra más. El joven se adentraba en la ciudad dejando atrás a la patrulla de la que no podía separarse si quería asegurar su supervivencia, era lo único cierto que tenía luego de la “Desconexión”. Sabía que la inscripción en su casaca “QX -10” que indicaba el nombre de la patrulla y su número debería ser lo más significativo. Pero no lo era. Apenas su nombre significaba algo para él.
Miguel se apartó del grupo con un propósito en mente surgido al despertar aquella mañana, estaba teniendo acceso a recuerdos todavía incoherentes pero que le despertaban sentimientos. Sensaciones que en esas últimas horas de la tarde aún persistían. Eran las primeras imágenes claras de su mente fracturada. Esas imágenes y sentimientos de su pasado olvidado era lo que más le importaba y quería saber la razón.
Llegó a una esquina bloqueada con un par de camiones volcados. Se subió sobre la cabina del más cercano, apoyándose en un escombro y en un neumático. Se ajustó los toscos anteojos y tocó la herida fresca en su frente donde le insertaron un chip blanco. Miró los edificios a su alrededor tratando de coincidir y reconocer el lugar con una imagen recuperada. El cielo cargado de nubosidades escarlatas y el filtro verde de sus anteojos lo confundía. Aspiró el aire, sucio y cargado de humo por algunos incendios que nadie había controlado ni lo haría. A dos cuadras creyó reconocer un balcón de uno de los edificios hacia allí corrió tratando que los utensilios de su mochila no se golpearan.
Miguel no miraba el interior de los vehículos, que copaban en infinitas hileras las calles, para no pensar en los ocupantes ya convertidos en cadáveres, con los trozos de historia que fueron y que probablemente se relacionaron con él. Hasta el momento no pensaba en ellos como personas si no como portadores de información que a él le habría servido. Era más de lo que había pensado en ellos los días anteriores, en esos tres días no tomaba conciencia de nada. Hoy se esforzaba en recordar. Quería llevar sus pensamientos más allá de la "Desconexión", pero tenía tan pocas imágenes que solo recordaba la nada y luego estos últimos cuatro días con las historias relatadas que han usado para explicarles la situación actual de la humanidad.
Miguel recordó como el resto de la patrulla y él escucharon las historias embelesados en el sonido y las formas que creaban en su mente. El encanto de las palabras de una historia trágica como lo fue el fin de la humanidad y de su prosperidad que se diseñaba apoyada en la tecnología a nuestro servicio. Miguel era un reconectado y como tal se encontraba en un estado amnésico en el que no recordaba sobre si mismo pero sí sobre los objetos y sus usos. En las pruebas los Reconectados reaccionaban bien encadenando sucesos históricos por ello les contaron como se acabó la prosperidad y la humanidad cuando solo unos pocos habían descubierto que la tecnología nunca estuvo bajo nuestro control. Cuando se inspeccionaba la radiación de los teléfonos móviles se encontró un interesante patrón de micro-ondas presente en todo equipo electrónico que incluyera un chip, su manipulación provocaba estados de inconsciencia. Este fenómeno creó grupos de científicos alrededor del planeta interesados y colaborativos en investigarlo. En síntesis lo siguiente que hicieron fue reconocerlo y aislarlo. Pruebas independientes detectaron el patrón en los primeros chips, por lo tanto, año tras año nuestros cerebros recibieron ondas subhipnóticas de subyugación, potenciados por patrones imperceptibles al ojo en grupos de pixeles que se reproducían en los monitores. No se informó a la comunidad mundial pensando que era un proyecto no reconocido ni usado de la Guerra Fría, no se quería remover heridas ideológicas. Para cuando se descubrió su origen ya habían creado toscos anteojos que se potenciaban con chips blancos que hacían visibles las ondas y enviaban impulsos eléctricos al cerebro con ordenes contrarias. Fue mes y medio antes de la invasión que no sabían que ocurriría.
Miguel llegó a la entrada del edificio en el momento en que un rayo cayó a unas cuatro manzanas de su ubicación, esta vez el estallido lo paralizó y casi se cae al perder el equilibrio. Temblando empujó la puerta de la entrada. En el interior, por la escasa luz se veían los bordes de los muebles. Percibió un olor a comida que en su mente mostró una taza y una cuchara cayendo en ella, era un olor distinto y suave a los otros que eran materias en descomposición. Escuchó dos ladridos y el ruido de metales chocando, se detuvo preguntándose de dónde venía aquel ruido y al instante apareció un pequeño perro blanco sucio. En su hocico tenía unas manchas oscuras.
El perro le dio un gruñido y luego movió la cola. Una sensación de alegría bullió en el interior de Miguel, sin pensarlo, tomó al perro con sus dos manos y lo acercó a su cara. Se detuvo un poco antes al percibir el olor a descomposición en el hocico sucio del perro. Lo dejó en el suelo y le tocó aquella suciedad húmeda. También la tenía en sus patas. Miró alrededor y encontró un bulto caído al inicio de la escalera. Era el cuerpo de una mujer, con su cabeza rota y su rostro destrozado, a su alrededor una poza de sangre y cientos de huellas del perrito. Miguel comprendió inmediatamente lo que ocurrió con ella al ver que aún sostenía un teléfono móvil en su mano, del que salía una antena de televisión rota.
A todo el grupo de reconectados se les contó como la población mundial abandonó su rutina y muchos se quedaron temerosos en casa observando los noticieros que en cadena global mostraba la aparición de inmensos y brillantes platillos voladores alrededor de la luna. Muchos huyeron de las zonas pobladas. Y los grupos científicos que investigaban las ondas en los chips, con la primeras imágenes de los platillos, tuvieron la respuesta que necesitaban, validando la teoría conspirativa que hablaba de reciclaje de tecnología extraterrestre, se prepararon para lo peor. Eso los salvó de la Desconexión que ocurrió como un gran estallido de silencio y dejó apagado los cerebros de la humanidad.
Miguel se limpió la mano con la que tocó la suciedad en su pantalón, luego esquivó el cuerpo, del que nuevamente se alimentaba el perrito, y subió. Sintió que algo pasaba por alto, algo muy reciente. Subió con cautela, extrañó al grupo pero luego recordó que actuaba por un motivo particular. Llegó al tercer piso y, pese a la distorsión de los lentes y la penumbra del pasillo, el lugar le pareció muy familiar. No recordó que puerta abrir y decidió abrirlas todas. En el primer cuarto encontró un hombre de mediana edad que parecía dormir sobre el sofá frente al televisor. Le tomó el pulso, estaba vivo. Un acto reflejo hizo que se sacara su mochila para tomar del interior su pistola de descargas eléctricas. Desistió no estaba con su grupo, no sacaba nada con comenzar el “Procedimiento de Recuperación”, para ello necesitaba sus compañeros. Fue al dormitorio, a la cocina y al baño para ver si encontraba algo o a alguien. No fue así. Salió para entrar en el segundo departamento.
La puerta estaba abierta, el interior vacío. Quedaban pocas cosas y había un cartón blanco sobre la mesa, con un texto breve :“Nos fuimos. No queremos ser un blanco fácil.” Al salir se dio cuenta que por fuera la puerta tenía una equis dibujada en una esquina y al lado el número cero. Miró desde ahí la primera puerta y esta tenía la misma equis y el número uno.
La tercera puerta tenía la misma equis pero un lado había un uno y al otro un menos uno. Pensó un instante en que podría significar y la abrió a patadas. El interior le resultó familiar. Entró dejando entrecerrada la puerta dañada. La sala de estar, donde se destacó la repisa de libros y discos compactos, se mostró conocida a pesar del filtro verde de sus lentes y la escasa luz de la tarde de ese tóxico cielo nublado. Ese reconocimiento provocó un movimiento intenso en su interior, hizo que mirara todo con cuidado, temiendo que un vistazo rápido eliminara ese encanto que estaba empezando a sentir.
El par de imágenes a la que Miguel tuvo acceso aquella mañana mostraban, en una, el lugar que lo guió hasta aquí. Era la fachada del edificio iluminada con el sol de un plácido día de verano. En la otra imagen se veía abrazando feliz y satisfecho a un joven mujer. Esas sensaciones la placidez, la felicidad, la satisfacción lo empujaron a separarse de su grupo. El lugar, la mujer le hizo creer firmemente que podría encontrarse consigo mismo y su pasado. El comprender esa información adicional de que era verano el tiempo de la imagen, también le hizo creer que volvería a tenerlo todo.
Los objetos que miraba le causaban una serie de cosquilleos, acompañados por pequeños destellos y la idea de que tras ellos algo trataba de emerger. Con las fotografías era mayor, se acercó a una donde estaba con la joven mujer que vio en su recuerdo. La imagen capturaba el instante que él recordaba. Se la guardó en un bolsillo y fue a ver otra que lo dejó asustado.
En esa fotografía volvía a estar con la joven pero además tenían en sus brazos a un niño. Un destello mayor y doloroso. Recordó que estaba casado con la joven y que tenían un hijo. No pudo recordar los nombres. ¿Y si aún estaban ahí?
A él se le dijo que estaba solo, cerca del muelle donde estaba el laboratorio Eso permitió que fuera uno de los primeros reconectados del sector. ¿Pero y su familia?
Miró la sala abandonada. ¿Serían parte de la gente que huyó? Inquieto fue a revisar las habitaciones, algo le hizo ir por la que encontraría menos problemas, la cocina. Allí estaba la ventana abierta, algunos platos sucios en la mesa. Luego fue a los dormitorios y entró aterrado. Al lado de la desordenada cama matrimonial estaba la cuna. Se acercó con calma. Estaba vacía. En su recuerdo reciente su hijo tenía como un año y medio y las fotos en el velador mostraban a un niño alegre de esa edad. Tomó la fotografía y comenzó pensar en que debía hacer. Lo sacó de sus planes una breve explosión en la calle, fugazmente toda la habitación se iluminó con un relámpago multicolor. “Eviten sectores cercanos a los rayos, ellos andan cerca. Los usan para teletransportarse”, les dijeron al grupo en los primeros días.
Fue a la sala de estar y miró por la ventana. En la calle dentro de un círculo luminoso que se desvanecía estaban los invasores.
Un grupo de seis extrañas criaturas, moviéndose ordenadas. Tenían cuerpos casi humanoides. Sus cabezas eran como el de una hormiga gigante, pero bajo sus brazos tenían otro par de extremidades que tocaban el suelo. Uno de ellos era más grande y tosco, además vestía una especie de chaqueta larga con hombreras, este miró hacia donde estaba Miguel y todo el grupo sin acelerar el paso se dirigió a la entrada del edificio.
Miguel observó el dibujo de pequeñas ondas que se formó en sus lentes a cada paso que ellos dieron. Al perderlos de vista fue a la ventana abierta de la cocina y pensó en un plan de escapatoria, sujetándose en la cañería. Recordó que no revisó el baño. Pensó en el dibujo de la puerta y en su posible significado.
Corrió al baño. Su corazón dio un vuelco. Una joven mujer estaba tirada junto a la tina vestía jeans y un jersey. Era su esposa. Miguel se arrodilló a su lado, aún vivía, al mirar sus pupilas la reconoció como desconectada. Arrodillado a su lado la abrazó con fuerza y se preguntó cuál sería su nombre y cómo salvarla. Vio que las mangas de su jersey estaban arremangadas y lo asoció a que no quería mojarse y de un salto miró la tina. Tenía un poco de agua y unos juguetes de goma, pero su hijo no estaba. Luego pensaría mejor en ello en ese momento debía pensar en los invasores que entraron al edificio.
Le dio un beso a la frente de su esposa y la acomodó en el piso, colocando unas toallas tras su cabeza. Cerró la puerta del baño desde afuera y bloqueó la visión de la misma con la repisa de libros. Movió otros muebles para impedir el acceso.
Volvió a la cocina cuando en sus lentes mostraban pequeñas ondas que le indicaron que los invasores estaban ya en ese piso. Pasó la mitad del cuerpo por la ventana cuando vio en la mesa de la cocina una taza y recordó su pensamiento antes de subir las escaleras: olor a comida. Sintió olor a comida y un fuerte olor a café recién servido cuando el perrito lo distrajo. Alguien estaba vivo y no era parte del grupo. Debía investigarlo.
Logró bajar y se alejó corriendo. Recordó un cajero bancario a dos cuadras, decidió esconderse en ese lugar. Al llegar se escondió tras el cajero, su corazón latía con fuerza al unísono con la herida en su frente. Sentía miedo y no solo por él, también por su esposa por su hijo y por todos los desconectados.
Luego se dio cuenta que llegó al cajero porque lo recordaba. Hizo esfuerzos por recordar el nombre de su esposa, de su hijo y de él mismo y no tuvo resultados. Sin embargo, ya sabía donde pertenecía, rápidamente sabía el nombre de las calles de Valparaíso.
Miguel se apartó del grupo con un propósito en mente surgido al despertar aquella mañana, estaba teniendo acceso a recuerdos todavía incoherentes pero que le despertaban sentimientos. Sensaciones que en esas últimas horas de la tarde aún persistían. Eran las primeras imágenes claras de su mente fracturada. Esas imágenes y sentimientos de su pasado olvidado era lo que más le importaba y quería saber la razón.
Llegó a una esquina bloqueada con un par de camiones volcados. Se subió sobre la cabina del más cercano, apoyándose en un escombro y en un neumático. Se ajustó los toscos anteojos y tocó la herida fresca en su frente donde le insertaron un chip blanco. Miró los edificios a su alrededor tratando de coincidir y reconocer el lugar con una imagen recuperada. El cielo cargado de nubosidades escarlatas y el filtro verde de sus anteojos lo confundía. Aspiró el aire, sucio y cargado de humo por algunos incendios que nadie había controlado ni lo haría. A dos cuadras creyó reconocer un balcón de uno de los edificios hacia allí corrió tratando que los utensilios de su mochila no se golpearan.
Miguel no miraba el interior de los vehículos, que copaban en infinitas hileras las calles, para no pensar en los ocupantes ya convertidos en cadáveres, con los trozos de historia que fueron y que probablemente se relacionaron con él. Hasta el momento no pensaba en ellos como personas si no como portadores de información que a él le habría servido. Era más de lo que había pensado en ellos los días anteriores, en esos tres días no tomaba conciencia de nada. Hoy se esforzaba en recordar. Quería llevar sus pensamientos más allá de la "Desconexión", pero tenía tan pocas imágenes que solo recordaba la nada y luego estos últimos cuatro días con las historias relatadas que han usado para explicarles la situación actual de la humanidad.
Miguel recordó como el resto de la patrulla y él escucharon las historias embelesados en el sonido y las formas que creaban en su mente. El encanto de las palabras de una historia trágica como lo fue el fin de la humanidad y de su prosperidad que se diseñaba apoyada en la tecnología a nuestro servicio. Miguel era un reconectado y como tal se encontraba en un estado amnésico en el que no recordaba sobre si mismo pero sí sobre los objetos y sus usos. En las pruebas los Reconectados reaccionaban bien encadenando sucesos históricos por ello les contaron como se acabó la prosperidad y la humanidad cuando solo unos pocos habían descubierto que la tecnología nunca estuvo bajo nuestro control. Cuando se inspeccionaba la radiación de los teléfonos móviles se encontró un interesante patrón de micro-ondas presente en todo equipo electrónico que incluyera un chip, su manipulación provocaba estados de inconsciencia. Este fenómeno creó grupos de científicos alrededor del planeta interesados y colaborativos en investigarlo. En síntesis lo siguiente que hicieron fue reconocerlo y aislarlo. Pruebas independientes detectaron el patrón en los primeros chips, por lo tanto, año tras año nuestros cerebros recibieron ondas subhipnóticas de subyugación, potenciados por patrones imperceptibles al ojo en grupos de pixeles que se reproducían en los monitores. No se informó a la comunidad mundial pensando que era un proyecto no reconocido ni usado de la Guerra Fría, no se quería remover heridas ideológicas. Para cuando se descubrió su origen ya habían creado toscos anteojos que se potenciaban con chips blancos que hacían visibles las ondas y enviaban impulsos eléctricos al cerebro con ordenes contrarias. Fue mes y medio antes de la invasión que no sabían que ocurriría.
Miguel llegó a la entrada del edificio en el momento en que un rayo cayó a unas cuatro manzanas de su ubicación, esta vez el estallido lo paralizó y casi se cae al perder el equilibrio. Temblando empujó la puerta de la entrada. En el interior, por la escasa luz se veían los bordes de los muebles. Percibió un olor a comida que en su mente mostró una taza y una cuchara cayendo en ella, era un olor distinto y suave a los otros que eran materias en descomposición. Escuchó dos ladridos y el ruido de metales chocando, se detuvo preguntándose de dónde venía aquel ruido y al instante apareció un pequeño perro blanco sucio. En su hocico tenía unas manchas oscuras.
El perro le dio un gruñido y luego movió la cola. Una sensación de alegría bullió en el interior de Miguel, sin pensarlo, tomó al perro con sus dos manos y lo acercó a su cara. Se detuvo un poco antes al percibir el olor a descomposición en el hocico sucio del perro. Lo dejó en el suelo y le tocó aquella suciedad húmeda. También la tenía en sus patas. Miró alrededor y encontró un bulto caído al inicio de la escalera. Era el cuerpo de una mujer, con su cabeza rota y su rostro destrozado, a su alrededor una poza de sangre y cientos de huellas del perrito. Miguel comprendió inmediatamente lo que ocurrió con ella al ver que aún sostenía un teléfono móvil en su mano, del que salía una antena de televisión rota.
A todo el grupo de reconectados se les contó como la población mundial abandonó su rutina y muchos se quedaron temerosos en casa observando los noticieros que en cadena global mostraba la aparición de inmensos y brillantes platillos voladores alrededor de la luna. Muchos huyeron de las zonas pobladas. Y los grupos científicos que investigaban las ondas en los chips, con la primeras imágenes de los platillos, tuvieron la respuesta que necesitaban, validando la teoría conspirativa que hablaba de reciclaje de tecnología extraterrestre, se prepararon para lo peor. Eso los salvó de la Desconexión que ocurrió como un gran estallido de silencio y dejó apagado los cerebros de la humanidad.
Miguel se limpió la mano con la que tocó la suciedad en su pantalón, luego esquivó el cuerpo, del que nuevamente se alimentaba el perrito, y subió. Sintió que algo pasaba por alto, algo muy reciente. Subió con cautela, extrañó al grupo pero luego recordó que actuaba por un motivo particular. Llegó al tercer piso y, pese a la distorsión de los lentes y la penumbra del pasillo, el lugar le pareció muy familiar. No recordó que puerta abrir y decidió abrirlas todas. En el primer cuarto encontró un hombre de mediana edad que parecía dormir sobre el sofá frente al televisor. Le tomó el pulso, estaba vivo. Un acto reflejo hizo que se sacara su mochila para tomar del interior su pistola de descargas eléctricas. Desistió no estaba con su grupo, no sacaba nada con comenzar el “Procedimiento de Recuperación”, para ello necesitaba sus compañeros. Fue al dormitorio, a la cocina y al baño para ver si encontraba algo o a alguien. No fue así. Salió para entrar en el segundo departamento.
La puerta estaba abierta, el interior vacío. Quedaban pocas cosas y había un cartón blanco sobre la mesa, con un texto breve :“Nos fuimos. No queremos ser un blanco fácil.” Al salir se dio cuenta que por fuera la puerta tenía una equis dibujada en una esquina y al lado el número cero. Miró desde ahí la primera puerta y esta tenía la misma equis y el número uno.
La tercera puerta tenía la misma equis pero un lado había un uno y al otro un menos uno. Pensó un instante en que podría significar y la abrió a patadas. El interior le resultó familiar. Entró dejando entrecerrada la puerta dañada. La sala de estar, donde se destacó la repisa de libros y discos compactos, se mostró conocida a pesar del filtro verde de sus lentes y la escasa luz de la tarde de ese tóxico cielo nublado. Ese reconocimiento provocó un movimiento intenso en su interior, hizo que mirara todo con cuidado, temiendo que un vistazo rápido eliminara ese encanto que estaba empezando a sentir.
El par de imágenes a la que Miguel tuvo acceso aquella mañana mostraban, en una, el lugar que lo guió hasta aquí. Era la fachada del edificio iluminada con el sol de un plácido día de verano. En la otra imagen se veía abrazando feliz y satisfecho a un joven mujer. Esas sensaciones la placidez, la felicidad, la satisfacción lo empujaron a separarse de su grupo. El lugar, la mujer le hizo creer firmemente que podría encontrarse consigo mismo y su pasado. El comprender esa información adicional de que era verano el tiempo de la imagen, también le hizo creer que volvería a tenerlo todo.
Los objetos que miraba le causaban una serie de cosquilleos, acompañados por pequeños destellos y la idea de que tras ellos algo trataba de emerger. Con las fotografías era mayor, se acercó a una donde estaba con la joven mujer que vio en su recuerdo. La imagen capturaba el instante que él recordaba. Se la guardó en un bolsillo y fue a ver otra que lo dejó asustado.
En esa fotografía volvía a estar con la joven pero además tenían en sus brazos a un niño. Un destello mayor y doloroso. Recordó que estaba casado con la joven y que tenían un hijo. No pudo recordar los nombres. ¿Y si aún estaban ahí?
A él se le dijo que estaba solo, cerca del muelle donde estaba el laboratorio Eso permitió que fuera uno de los primeros reconectados del sector. ¿Pero y su familia?
Miró la sala abandonada. ¿Serían parte de la gente que huyó? Inquieto fue a revisar las habitaciones, algo le hizo ir por la que encontraría menos problemas, la cocina. Allí estaba la ventana abierta, algunos platos sucios en la mesa. Luego fue a los dormitorios y entró aterrado. Al lado de la desordenada cama matrimonial estaba la cuna. Se acercó con calma. Estaba vacía. En su recuerdo reciente su hijo tenía como un año y medio y las fotos en el velador mostraban a un niño alegre de esa edad. Tomó la fotografía y comenzó pensar en que debía hacer. Lo sacó de sus planes una breve explosión en la calle, fugazmente toda la habitación se iluminó con un relámpago multicolor. “Eviten sectores cercanos a los rayos, ellos andan cerca. Los usan para teletransportarse”, les dijeron al grupo en los primeros días.
Fue a la sala de estar y miró por la ventana. En la calle dentro de un círculo luminoso que se desvanecía estaban los invasores.
Un grupo de seis extrañas criaturas, moviéndose ordenadas. Tenían cuerpos casi humanoides. Sus cabezas eran como el de una hormiga gigante, pero bajo sus brazos tenían otro par de extremidades que tocaban el suelo. Uno de ellos era más grande y tosco, además vestía una especie de chaqueta larga con hombreras, este miró hacia donde estaba Miguel y todo el grupo sin acelerar el paso se dirigió a la entrada del edificio.
Miguel observó el dibujo de pequeñas ondas que se formó en sus lentes a cada paso que ellos dieron. Al perderlos de vista fue a la ventana abierta de la cocina y pensó en un plan de escapatoria, sujetándose en la cañería. Recordó que no revisó el baño. Pensó en el dibujo de la puerta y en su posible significado.
Corrió al baño. Su corazón dio un vuelco. Una joven mujer estaba tirada junto a la tina vestía jeans y un jersey. Era su esposa. Miguel se arrodilló a su lado, aún vivía, al mirar sus pupilas la reconoció como desconectada. Arrodillado a su lado la abrazó con fuerza y se preguntó cuál sería su nombre y cómo salvarla. Vio que las mangas de su jersey estaban arremangadas y lo asoció a que no quería mojarse y de un salto miró la tina. Tenía un poco de agua y unos juguetes de goma, pero su hijo no estaba. Luego pensaría mejor en ello en ese momento debía pensar en los invasores que entraron al edificio.
Le dio un beso a la frente de su esposa y la acomodó en el piso, colocando unas toallas tras su cabeza. Cerró la puerta del baño desde afuera y bloqueó la visión de la misma con la repisa de libros. Movió otros muebles para impedir el acceso.
Volvió a la cocina cuando en sus lentes mostraban pequeñas ondas que le indicaron que los invasores estaban ya en ese piso. Pasó la mitad del cuerpo por la ventana cuando vio en la mesa de la cocina una taza y recordó su pensamiento antes de subir las escaleras: olor a comida. Sintió olor a comida y un fuerte olor a café recién servido cuando el perrito lo distrajo. Alguien estaba vivo y no era parte del grupo. Debía investigarlo.
Logró bajar y se alejó corriendo. Recordó un cajero bancario a dos cuadras, decidió esconderse en ese lugar. Al llegar se escondió tras el cajero, su corazón latía con fuerza al unísono con la herida en su frente. Sentía miedo y no solo por él, también por su esposa por su hijo y por todos los desconectados.
Luego se dio cuenta que llegó al cajero porque lo recordaba. Hizo esfuerzos por recordar el nombre de su esposa, de su hijo y de él mismo y no tuvo resultados. Sin embargo, ya sabía donde pertenecía, rápidamente sabía el nombre de las calles de Valparaíso.
Previo a Desconexión cap. I
Después de mucho tiempo vuelvo a escribir aquí para contar que la siguiente entrada es el primer capítulo de una novela corta, en desarrollo, un working-progress on the web, del que quería haber creado un foro en particular para que los usuarios contaran historias paralelas a mis sucesos y para tal efecto usaran como margenes de la historia este primer capítulo. Sin embargo, para que no quedara sobrecargado hay detalles que no describo en profundidad y que haré en su momento. Si desean saber más detalles escríbanme.
Sobre esta historia comenté en su momento en las lsista de correo de Comunidad de Ciencia Ficción y Godmakers, y de este último lugar es gracias a Xavier vuelvo a ella, él me devolvió la idea y me pidió que la retomara.
Sobre esta historia comenté en su momento en las lsista de correo de Comunidad de Ciencia Ficción y Godmakers, y de este último lugar es gracias a Xavier vuelvo a ella, él me devolvió la idea y me pidió que la retomara.
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martes, agosto 25, 2009
Para una historia de horror
Abro los ojos y solo hay oscuridad. Estoy acostado en una cama que al palpar siento que es de espuma húmeda. En la habitación hay un olor infame...
"¿Comida descompuesta?"
...Pregunta mi mente tratando de defenderme. Pero sé que es el olor de la carne en estado de putrefacción. Me doy vuelta para vomitar y encuentro la pared. Pringosa.
"¿Sangre?"
Mi mente ya no puede defenderme y de seguro tiene la idea correcta. No tengo un buen escenario posible.
"¿Cómo llegué aquí?"
"¿Comida descompuesta?"
...Pregunta mi mente tratando de defenderme. Pero sé que es el olor de la carne en estado de putrefacción. Me doy vuelta para vomitar y encuentro la pared. Pringosa.
"¿Sangre?"
Mi mente ya no puede defenderme y de seguro tiene la idea correcta. No tengo un buen escenario posible.
"¿Cómo llegué aquí?"
lunes, agosto 17, 2009
Desde el tintero
En la entrada anterior no puse links de cuentos de DFW, de los que en inglés se pueden encontrar varios y en español sólo extractos (me refiero a la web), acá va uno que encontré llamado "En lo alto para siempre".
A Wallace lo considero un autor minimalista que sabe como sacarle provecho a una escena, describirla completa y provocar sensaciones. Sin olvidar su uso envidiable del lenguaje.
A Wallace lo considero un autor minimalista que sabe como sacarle provecho a una escena, describirla completa y provocar sensaciones. Sin olvidar su uso envidiable del lenguaje.
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domingo, agosto 16, 2009
DFW está muerto
En la entrada anterior mencionaba que leí el libro "Lunar Park", en ese período escuché en la radio que recomendaban un libro titulado "Entrevista con hombres repulsivos" y "Hablemos de langostas" a propósito de la muerte de su autor... Y quedé sorprendido, no creí que David Foster Wallace hubiese muerto si era tan joven. Llegué a confirmar en la web y sí estaba muerto, él se había matado, esto fue en septiembre del año pasado. Lamenté su muerte, no lo conocía mucho sólo había leído "Algo supuestamente divertido que no volveré a hacer" y su ironía y estilo (luego supe que era su estilo) de hacer crecer la historia con las notas al pie, me había gustado. Llegué a pensar que era un juego que Julio Cortázar hubiese elogiado. Mirando los obituarios hechos por amateur que encontré en diferentes blogs, fueron ampliando poco a poco datos de su obra que yo desconocía, como que su novela "La broma infinita" fue considerada como una de las mejores 100 novelas norteamericanas después de 1923, de que el mismo defendió (no se en que medios) a Carver y Cortázar... y que no tenía muy buenas palabras a Bret Easton Ellis, eran de la misma generación y considerba que Bret se estaba encasillando y perdiendo. Fue tanto el impacto que me provocó su muerte que escribí en mi cuaderno una pequeña historia para homenajearlo y despedirlo. Aquí la tienen.

DFW is Dead! (1)
Él con su nombre completo era un escritor famoso, ampliamente reconocido y alabado. Él como David, simplemente David, era un artesano cuyas creaciones, esos pequeños hijos creativos literarios, alababan y de paso lo alagaban a él, lo que hacía era crearle la sensación que tenía un traje muy grande que le incomodaba usar, porque no sabía como llenarlo, preguntándose que se esperaba de él cuando no era David Foster Wallace, cuando dejaba de ser esas tres palabras señaladoras de autoría. ¿Ser la voz de una generación? Él era un artista, un escritor, sólo ponía las cosas al descubierto, la voz era de los lectores (2), los aplausos se lo debían llevar ellos mismos. Pero un comentario así podía quitar validez a su obra y con ella la atención y cuando se es joven la atención se necesita, se busca porque eso permite la supervivencia entre el mar de creativos. Por ende, la opinión aquella sobre su propia obra se omite y se deja ensalzar, se acepta transformarse en un ser semi-mítico (3), un hombre en constante conexión con musas inspiradoras y reveladoras, cuando únicamente había que tener tiempo de mirar las cosas y eventos con perspectivas y escribirlas. Entonces sólo queda transformarse en un personaje más y vivirlo cada día.
¿Y qué sucede cuándo no se puede seguir representando el personaje? ¿Cuándo ya no se quiere la atención? ¿Cuándo ya no se quiere ser la voz de ninguna generación? ¿Cuándo el traje molesta e impide ser artista?
¿Y cuándo se piensa que la atención que se recibe bloquea la atención a lo que "importa"? (4)
¿Cómo fueron esos días finales de David Foster Wallace?
Tal vez (5) estaba exhausto, llevaba semanas cansado moviéndose como un poseído entre lugares y horarios rigurosamente señalados en su gorda agenda, de diseño día-por-página donde al azar asomaban pequeños post-it, el recordatorio del recordatorio, con horarios difíciles de cumplir, cito como ejemplo las sesiones de escritura matinal, se redujeron a tres horas para calzar las obligaciones siguientes, pero quien que es más fácil escribir en la mañana es porque es un ocioso que puede descansar completamente y su mente está allí frente la hoja en blanco y no extrañando las sabanas. Y esa tres horas, a pesar de las llamadas insistentes, aunque controladas, del editor (6) por trabajos sin terminar, debería reducirse, lo demostraba el inicio de clases en ese septiembre y las peticiones de distintas universidades. Situaciones que lo comenzaban a poner en stres.
Y David sabía que no sacaba nada con lamentarse, había personas en situaciones peores. Bastaba con ver que ocurría más allá de uno, por ejemplo en un pulcro paseo mirando las noticias en la televisión, y para no encontrarse con los desempleados en aumento, ni los accidentes ni asaltos cercanos (porque no dejan dormir y al otro día hay que moverse por esos mismos lugares), se podía hacer un recorrido por lo que ocurría en otros países, también la mirada pulcra de los noticieros, allí veríamos la foto de otro soldado muerto en Irak, la foto inmaculada, aquella con el traje oficial y él casi sonriendo; Y nuestro trabajo sería pensar en que tan despedazado quedó, en que pensarían sus familias, cuantas vidas alcanzó a eliminar, en cuantas vidas de inocentes, ojalá con tiros erráticos, alcanzó a matar. Y en los noticieros también vio los preparativos a la(s) ceremonia(s) por los muertos en las Torres Gemelas. Esas muertes de inocentes que día a día en Irak se trataba de igualar... No, tal vez sólo eran pequeños y constantes errores. Para David todas esas posibles historias comenzaban a existir, pero eran horrores que lo dejaban sin voz.
Karen, su esposa (7), le recordó al inicio de esa semana de la visita a sus padres y le preguntó si quería acompañarla. David, aun cuando no le gustó la respuesta, le dijo que no podía porque estaba atrasado y quería tener algo para calmar la ansiedad de los editores.
-¿Me quedo contigo, mejor?
-No, querida, ve. Tu padre debe tener una ruta de paseo (8), y de seguro compró la indumentaria que tu necesitas. Y tu madre querrá hablar contigo de los nietos que aún no les damos.
-Ella sabe de mis proyectos, los comparte... pero, bueno no pierde la esperanza... -Se rió- Me acuerdo de la sutileza con la que quiso poner el tema la última vez. Te echaran de menos, pero yo soy la que te va extrañar más -dijo dándole un abrazo y poniendo un beso en los labios de David. Y él quedó mudo y solo pudo devolver el beso.
Por su mente pasó la súbita idea de terminar todo. Estaría solo por tres días y podría poner el punto final. Ya era demasiado todo. El dolor era insoportable. David tenía un dolor en el alma y estaba cansado de fingir sonrisas, y de mostrarse como esperaban que fuera.
La visita de Karen a sus padres mostraba que ese amor que ellos sentían por su esposa todavía estaba allí existiendo y que no le abandonarían. En cambio por el amor que él sentía sabía que poco a poco terminaría siendo una carga para ella y que obstaculizaría cada proyecto que ella tuviera. Sabía quería ser madre luego que terminara sus proyectos familiares, pero él no se sentía buena persona y que eso afectaría su rol de padre. Nunca podría cumplir bien ese rol.
Cuando estuvo frente a la página en blanco ese día comenzó a pensar en como terminar la historia de su vida, preguntándose como acabaría con ella. Por mucho tiempo lo había pensado y pensaba que lo mejor era desaparecer, desvanecerse sin dejar rastros, pero no sabía como lograrlo.
-¿Cómo se logra la auto combustión espontánea? (9)
Pero seguir pensando en eso era postergar lo inevitable. Aun cuando le molestara el tema del esfínter (10). Durante los siguiente días reunió lo materiales y el valor, aunque esto era ensimismamiento producto de una decisión tan fuerte.
Así cuando se despidió de Karen al mediodía del jueves (11) comenzó a seguir lo que había ideado para terminar con su vida.
A las dos horas se decidió por ir a una ferretería en el centro de la ciudad, fue a una donde la arquitectura inmensa albergaba pasillos y pasillos con variedades de diversos artículos repetidos en tamaños, medidas y colores, incluso las cuerdas que es lo que él buscaba.
-¿Necesita ayuda, señor? -le pregunto solicita una muchacha joven, prácticamente una niña, que lucía una sonrisa amplia, y lo más seguro falsa por ser ensayada.
- No. Sólo busco una cuerda... -¿Para que lo quiere? "Para matarme", pensó en responder... "Para matarme, Sasha". Ese era el que figuraba en la plaquita que ella llevaba.
-Para decidir debe saber el propósito -añadió Sasha. -Para... atar un animal moribundo... atar mi san bernardo en el jardín, está moribundo. Un accidente le dejo una herida abierta... está putrefacta, gangrena. Se va a morir. Los gusanos se lo están comiendo vivo.
Sasha puso una cara de asco y le sugirió, ya con el rostro pálido, una en especial. Se disculpó y se fue descompuesta, tapándose la boca. David eligió otra más gruesa (12), blanca y pintas rojas.
Llegó a su casa y otras dos horas pasaron mientras se decidía a colgar la cuerda (13). El teléfono sonó en tres ocasiones y el contestador grabó los mensajes que él escuchó con indiferencia. El primero y el último eran de la universidad preguntando qué le había sucedido, por qué no fue durante la tarde. La segunda llamada era del editor.
David se decidió por colgarla en el baño. Antes miró la sala de estar donde en una fiesta años atrás , uno de sus alumnos, una promesa que aun lo seguía siendo, se balanceó en la lámpara. Prueba que resistía su peso, pero se decidió por el baño lugar de limpieza y en el que dejábamos nuestros desechos.
Antes de quitarse la vida defecó en el baño y se dio un baño rápido con agua tibia en la ducha, no quería estar sucio ya era suficiente con el esfínter al que esperaba reducir su presencia. Mientras el agua tibia relajaba su cuerpo recordó los años que llevó a cuestas a depresión, la casi mitad de su vida que recibió medicación contra ella, convirtiéndose en un animal adiestrado que respondía al látigo hecho píldoras. Píldoras para relajar, para dormir, píldoras para desperezarse, para prestar atención (píldoras que anulaban tu virilidad y píldoras que las recuperaban), píldoras para controlar el apetito, píldoras... todo era píldoras. Todo. Y aquella vida que no soportabas dejaba de estar allí, porque tú tampoco estabas allí. El mundo aterrador desparecía, todo desaparecía a esa falta de sensibilidad que obtenías; El mundo aterrador no se convertía en acogedor, gracias a las píldoras ya no había mundo.
Cuando regresó al baño vistiendo su traje que usaba para los eventos a los que era invitado y llevando una silla, pensó en que el mundo lo arrolló mientras estuvo medicado, que le dejó una herida abierta y que ahora notaba putrefacta. Se subió a la silla, puso la cuerda alrededor de su cuello, miró el extremo amarrado en la base que quedaba del ventilador del techo (14), palpó sus bolsillos y una solitaria lágrima cayó por su rostro al sentir la carta dirigida a su mujer que tenía escrita hace dos años: "Karen, gracias por tu compañía y por los buenos momentos que no supe transformar en mejores. Tu vida te pertenece y sé que cuando yo sea un tenue recuerdo tú habrás encontrado la completa felicidad", decía en un párrafo. Un llanto quiso salir en el momento que empujaba la silla, pero fue atrapado con la cuerda que se apretó en su cuello y que se llevó su vida.-
- - -
(1) Esta es una ficción de lo que creo sentía y fueron los últimos días de DFW.
(2) Es un hecho contradictorio y sin control, el escritor pone una idea y el lector ve otras allí por una hiper-vinculación (múltiples conexiones a un dato) de información y nace su propia reflexión. (3) Sí, suena mal esa palabra.
(4) ¿Y si él era el bosque que impedía ver los árboles?
(5) Y comienzo a inventar.
(6) El editor debía recibir llamadas descontroladas, filtrarlas, suavizarlas y hacerlos llegar en cándidos y continuos mensajes.
(7) Ella mantenía su apellido de soltera por una opinión progresista de ver la vida, que compartía DFW y que a este además le agradaba ese gesto de libertad e independencia.
(8) El viejo Malcom Green está jubilado y ocupaba su tiempo en continuos paseos que le permitieran introducirse y empaparse de la naturaleza.
(9) El había leído sobre la altas temperaturas que se alcanza de modo inexplicable en este fenómeno para consumir el cuerpo. Tratados científicos, doctos y densos que lo desanimaron y que si los hubiese leído Dickens también habría dejado de pensar en ello.
(10) Otra cosa que leyó y que le quitaba el aura romántica al suicidio era eso: la falta de control de aquellos residuos excrementales que terminaban por ensuciar el cuerpo y el rito.
(11) Ella conduciría por tres horas y salir a una hora temprana de la tarde le permitiría evitar el horario punta.
(12) Una que soportara su cuerpo, del grosor del dedo pulgar que le costó 30 dolares y que pagó al contado.
(13) A pesar que la decisión ya la tenía visitó cada uno de los cuartos de la casa pensando el significado que otros darían a esa elección.
(14) Recordó que el antiguo ventilador se había llevado a reparar y nunca se fue a buscar y se preguntó si alguien lo iría a buscar.-

DFW is Dead! (1)
Él con su nombre completo era un escritor famoso, ampliamente reconocido y alabado. Él como David, simplemente David, era un artesano cuyas creaciones, esos pequeños hijos creativos literarios, alababan y de paso lo alagaban a él, lo que hacía era crearle la sensación que tenía un traje muy grande que le incomodaba usar, porque no sabía como llenarlo, preguntándose que se esperaba de él cuando no era David Foster Wallace, cuando dejaba de ser esas tres palabras señaladoras de autoría. ¿Ser la voz de una generación? Él era un artista, un escritor, sólo ponía las cosas al descubierto, la voz era de los lectores (2), los aplausos se lo debían llevar ellos mismos. Pero un comentario así podía quitar validez a su obra y con ella la atención y cuando se es joven la atención se necesita, se busca porque eso permite la supervivencia entre el mar de creativos. Por ende, la opinión aquella sobre su propia obra se omite y se deja ensalzar, se acepta transformarse en un ser semi-mítico (3), un hombre en constante conexión con musas inspiradoras y reveladoras, cuando únicamente había que tener tiempo de mirar las cosas y eventos con perspectivas y escribirlas. Entonces sólo queda transformarse en un personaje más y vivirlo cada día.
¿Y qué sucede cuándo no se puede seguir representando el personaje? ¿Cuándo ya no se quiere la atención? ¿Cuándo ya no se quiere ser la voz de ninguna generación? ¿Cuándo el traje molesta e impide ser artista?
¿Y cuándo se piensa que la atención que se recibe bloquea la atención a lo que "importa"? (4)
¿Cómo fueron esos días finales de David Foster Wallace?
Tal vez (5) estaba exhausto, llevaba semanas cansado moviéndose como un poseído entre lugares y horarios rigurosamente señalados en su gorda agenda, de diseño día-por-página donde al azar asomaban pequeños post-it, el recordatorio del recordatorio, con horarios difíciles de cumplir, cito como ejemplo las sesiones de escritura matinal, se redujeron a tres horas para calzar las obligaciones siguientes, pero quien que es más fácil escribir en la mañana es porque es un ocioso que puede descansar completamente y su mente está allí frente la hoja en blanco y no extrañando las sabanas. Y esa tres horas, a pesar de las llamadas insistentes, aunque controladas, del editor (6) por trabajos sin terminar, debería reducirse, lo demostraba el inicio de clases en ese septiembre y las peticiones de distintas universidades. Situaciones que lo comenzaban a poner en stres.
Y David sabía que no sacaba nada con lamentarse, había personas en situaciones peores. Bastaba con ver que ocurría más allá de uno, por ejemplo en un pulcro paseo mirando las noticias en la televisión, y para no encontrarse con los desempleados en aumento, ni los accidentes ni asaltos cercanos (porque no dejan dormir y al otro día hay que moverse por esos mismos lugares), se podía hacer un recorrido por lo que ocurría en otros países, también la mirada pulcra de los noticieros, allí veríamos la foto de otro soldado muerto en Irak, la foto inmaculada, aquella con el traje oficial y él casi sonriendo; Y nuestro trabajo sería pensar en que tan despedazado quedó, en que pensarían sus familias, cuantas vidas alcanzó a eliminar, en cuantas vidas de inocentes, ojalá con tiros erráticos, alcanzó a matar. Y en los noticieros también vio los preparativos a la(s) ceremonia(s) por los muertos en las Torres Gemelas. Esas muertes de inocentes que día a día en Irak se trataba de igualar... No, tal vez sólo eran pequeños y constantes errores. Para David todas esas posibles historias comenzaban a existir, pero eran horrores que lo dejaban sin voz.
Karen, su esposa (7), le recordó al inicio de esa semana de la visita a sus padres y le preguntó si quería acompañarla. David, aun cuando no le gustó la respuesta, le dijo que no podía porque estaba atrasado y quería tener algo para calmar la ansiedad de los editores.
-¿Me quedo contigo, mejor?
-No, querida, ve. Tu padre debe tener una ruta de paseo (8), y de seguro compró la indumentaria que tu necesitas. Y tu madre querrá hablar contigo de los nietos que aún no les damos.
-Ella sabe de mis proyectos, los comparte... pero, bueno no pierde la esperanza... -Se rió- Me acuerdo de la sutileza con la que quiso poner el tema la última vez. Te echaran de menos, pero yo soy la que te va extrañar más -dijo dándole un abrazo y poniendo un beso en los labios de David. Y él quedó mudo y solo pudo devolver el beso.
Por su mente pasó la súbita idea de terminar todo. Estaría solo por tres días y podría poner el punto final. Ya era demasiado todo. El dolor era insoportable. David tenía un dolor en el alma y estaba cansado de fingir sonrisas, y de mostrarse como esperaban que fuera.
La visita de Karen a sus padres mostraba que ese amor que ellos sentían por su esposa todavía estaba allí existiendo y que no le abandonarían. En cambio por el amor que él sentía sabía que poco a poco terminaría siendo una carga para ella y que obstaculizaría cada proyecto que ella tuviera. Sabía quería ser madre luego que terminara sus proyectos familiares, pero él no se sentía buena persona y que eso afectaría su rol de padre. Nunca podría cumplir bien ese rol.
Cuando estuvo frente a la página en blanco ese día comenzó a pensar en como terminar la historia de su vida, preguntándose como acabaría con ella. Por mucho tiempo lo había pensado y pensaba que lo mejor era desaparecer, desvanecerse sin dejar rastros, pero no sabía como lograrlo.
-¿Cómo se logra la auto combustión espontánea? (9)
Pero seguir pensando en eso era postergar lo inevitable. Aun cuando le molestara el tema del esfínter (10). Durante los siguiente días reunió lo materiales y el valor, aunque esto era ensimismamiento producto de una decisión tan fuerte.
Así cuando se despidió de Karen al mediodía del jueves (11) comenzó a seguir lo que había ideado para terminar con su vida.
A las dos horas se decidió por ir a una ferretería en el centro de la ciudad, fue a una donde la arquitectura inmensa albergaba pasillos y pasillos con variedades de diversos artículos repetidos en tamaños, medidas y colores, incluso las cuerdas que es lo que él buscaba.
-¿Necesita ayuda, señor? -le pregunto solicita una muchacha joven, prácticamente una niña, que lucía una sonrisa amplia, y lo más seguro falsa por ser ensayada.
- No. Sólo busco una cuerda... -¿Para que lo quiere? "Para matarme", pensó en responder... "Para matarme, Sasha". Ese era el que figuraba en la plaquita que ella llevaba.
-Para decidir debe saber el propósito -añadió Sasha. -Para... atar un animal moribundo... atar mi san bernardo en el jardín, está moribundo. Un accidente le dejo una herida abierta... está putrefacta, gangrena. Se va a morir. Los gusanos se lo están comiendo vivo.
Sasha puso una cara de asco y le sugirió, ya con el rostro pálido, una en especial. Se disculpó y se fue descompuesta, tapándose la boca. David eligió otra más gruesa (12), blanca y pintas rojas.
Llegó a su casa y otras dos horas pasaron mientras se decidía a colgar la cuerda (13). El teléfono sonó en tres ocasiones y el contestador grabó los mensajes que él escuchó con indiferencia. El primero y el último eran de la universidad preguntando qué le había sucedido, por qué no fue durante la tarde. La segunda llamada era del editor.
David se decidió por colgarla en el baño. Antes miró la sala de estar donde en una fiesta años atrás , uno de sus alumnos, una promesa que aun lo seguía siendo, se balanceó en la lámpara. Prueba que resistía su peso, pero se decidió por el baño lugar de limpieza y en el que dejábamos nuestros desechos.
Antes de quitarse la vida defecó en el baño y se dio un baño rápido con agua tibia en la ducha, no quería estar sucio ya era suficiente con el esfínter al que esperaba reducir su presencia. Mientras el agua tibia relajaba su cuerpo recordó los años que llevó a cuestas a depresión, la casi mitad de su vida que recibió medicación contra ella, convirtiéndose en un animal adiestrado que respondía al látigo hecho píldoras. Píldoras para relajar, para dormir, píldoras para desperezarse, para prestar atención (píldoras que anulaban tu virilidad y píldoras que las recuperaban), píldoras para controlar el apetito, píldoras... todo era píldoras. Todo. Y aquella vida que no soportabas dejaba de estar allí, porque tú tampoco estabas allí. El mundo aterrador desparecía, todo desaparecía a esa falta de sensibilidad que obtenías; El mundo aterrador no se convertía en acogedor, gracias a las píldoras ya no había mundo.
Cuando regresó al baño vistiendo su traje que usaba para los eventos a los que era invitado y llevando una silla, pensó en que el mundo lo arrolló mientras estuvo medicado, que le dejó una herida abierta y que ahora notaba putrefacta. Se subió a la silla, puso la cuerda alrededor de su cuello, miró el extremo amarrado en la base que quedaba del ventilador del techo (14), palpó sus bolsillos y una solitaria lágrima cayó por su rostro al sentir la carta dirigida a su mujer que tenía escrita hace dos años: "Karen, gracias por tu compañía y por los buenos momentos que no supe transformar en mejores. Tu vida te pertenece y sé que cuando yo sea un tenue recuerdo tú habrás encontrado la completa felicidad", decía en un párrafo. Un llanto quiso salir en el momento que empujaba la silla, pero fue atrapado con la cuerda que se apretó en su cuello y que se llevó su vida.-
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(1) Esta es una ficción de lo que creo sentía y fueron los últimos días de DFW.
(2) Es un hecho contradictorio y sin control, el escritor pone una idea y el lector ve otras allí por una hiper-vinculación (múltiples conexiones a un dato) de información y nace su propia reflexión. (3) Sí, suena mal esa palabra.
(4) ¿Y si él era el bosque que impedía ver los árboles?
(5) Y comienzo a inventar.
(6) El editor debía recibir llamadas descontroladas, filtrarlas, suavizarlas y hacerlos llegar en cándidos y continuos mensajes.
(7) Ella mantenía su apellido de soltera por una opinión progresista de ver la vida, que compartía DFW y que a este además le agradaba ese gesto de libertad e independencia.
(8) El viejo Malcom Green está jubilado y ocupaba su tiempo en continuos paseos que le permitieran introducirse y empaparse de la naturaleza.
(9) El había leído sobre la altas temperaturas que se alcanza de modo inexplicable en este fenómeno para consumir el cuerpo. Tratados científicos, doctos y densos que lo desanimaron y que si los hubiese leído Dickens también habría dejado de pensar en ello.
(10) Otra cosa que leyó y que le quitaba el aura romántica al suicidio era eso: la falta de control de aquellos residuos excrementales que terminaban por ensuciar el cuerpo y el rito.
(11) Ella conduciría por tres horas y salir a una hora temprana de la tarde le permitiría evitar el horario punta.
(12) Una que soportara su cuerpo, del grosor del dedo pulgar que le costó 30 dolares y que pagó al contado.
(13) A pesar que la decisión ya la tenía visitó cada uno de los cuartos de la casa pensando el significado que otros darían a esa elección.
(14) Recordó que el antiguo ventilador se había llevado a reparar y nunca se fue a buscar y se preguntó si alguien lo iría a buscar.-
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